Existe una ley estricta que convierte en delito llevar bebidas alcohólicas en un envase abierto dentro del vehículo. No hace falta estar bebiendo ni conducir alcoholizado: basta con transportar una botella o lata abierta, sin tapa o con el sello roto en el área de pasajeros para arriesgarse a una multa, puntos en la licencia e incluso cárcel. Y la norma alcanza tanto al conductor como a los acompañantes.
El objeto que NADIE puede llevar en el coche
La norma es la conocida como ley de contenedor abierto (open container), contenida en el artículo MCL 257.624a del Código Penal de Michigan. Prohíbe transportar o poseer bebidas alcohólicas en un envase que esté abierto, sin tapa o con el sello roto dentro del área de pasajeros de un vehículo.
La ley entiende por “abierto” varias situaciones: una botella o lata destapada, un envase cuyo sello fue roto (como una botella de licor previamente abierta) o un recipiente al que se le quitó parte del contenido. En resumen, si el alcohol está accesible y no sellado, puede constituir una infracción.
Un punto importante: la prohibición no se limita a las autopistas. Aplica también a calles secundarias, y a cualquier lugar abierto al público o accesible a vehículos, incluidos los estacionamientos.
Alcanza al conductor y también a los pasajeros
Uno de los aspectos que más sorprende de esta ley es su alcance: la infracción aplica tanto al conductor como a los ocupantes del vehículo. Es decir, un pasajero que lleva una bebida abierta también puede ser sancionado, aunque no esté manejando.
Para la fiscalía, además, suele ser un caso sencillo de probar: basta con demostrar que la persona estaba en el auto y que había un envase de alcohol abierto en el área de pasajeros.
Multas de 500 dólares y penas de cárcel
Violar la ley de contenedor abierto es un delito menor (misdemeanor) en Michigan, con consecuencias que van más allá de la multa:
- Multa de hasta 500 dólares.
- Posible pena de cárcel de hasta 93 días.
- Dos puntos en la licencia de conducir, lo que suele reportarse al estado y puede derivar en un aumento del seguro o incluso la pérdida de la cobertura.
- Posible libertad condicional (probation), con servicio comunitario o programas de educación sobre alcohol.
Las sanciones se agravan para los reincidentes: una segunda infracción dentro de un plazo de siete años puede implicar la suspensión de la licencia, y las penas son aún más duras para los menores de 21 años, que se rigen por una norma específica. Además, al ser una infracción del código de tránsito, este delito no puede borrarse del registro mediante la expunción.