

Reincidir en una de las faltas de tránsito más graves puede tener en Nueva York una consecuencia definitiva: perder la licencia de conducir para siempre, sin posibilidad de recuperarla. Como parte de la reforma de su sistema de sanciones que entró en vigencia en 2026, el Departamento de Vehículos Motorizados (DMV) endureció las reglas para los reincidentes y redujo la cantidad de condenas necesarias para que la inhabilitación sea permanente.
Quitarán para siempre la licencia de conducir de estos conductores
El 16 de febrero de 2026, Nueva York puso en marcha la mayor revisión de su sistema de puntos e infracciones en años. Entre los cambios, uno de los más severos apunta directamente a los conductores reincidentes en las faltas más graves: las vinculadas al consumo de alcohol y drogas al volante.
La regla apunta específicamente a los conductores con antecedentes reiterados de manejo bajo los efectos de sustancias. En concreto:
- Quienes acumulen 4 o más condenas por conducir intoxicados o con la capacidad afectada por alcohol o drogas (las infracciones conocidas como DWI o DWAI) ya no podrán volver a obtener su licencia de conducir.

Qué otras consecuencias trae esta infracción
Más allá de la inhabilitación permanente para los reincidentes, una sola condena por alcohol o drogas ya trae consecuencias severas en Nueva York:
- 11 puntos en el registro de manejo, suficientes por sí solos para disparar una audiencia y una posible suspensión.
- Multas económicas y la tasa de Evaluación de Responsabilidad del Conductor, que se paga durante tres años.
- Posible suspensión o revocación de la licencia según el caso y los antecedentes.












