En esta noticia

En el estado de Florida, la ley establece que si los padres no logran acordar el nombre de pila de su hijo recién nacido, la decisión final puede quedar en manos de un juez. Así lo dispone el Estatuto 382.013 del Registro Civil del estado, una norma que regula qué ocurre cuando los padres no completan un trámite específico antes o inmediatamente después del parto.

La legislación aplica tanto a parejas casadas como no casadas y rige para todos los nacimientos registrados en Florida. Lo que muchos padres desconocen es que la ley distingue entre el nombre de pila y el apellido del recién nacido y que las reglas para cada uno son distintas.

¿Qué dice la ley de Florida sobre el nombre del bebé?

El Estatuto 382.013 establece una diferencia clave: mientras que para el apellido existe una salida automática ante el desacuerdo, para el nombre de pila no hay mecanismo equivalente. Si los padres no se ponen de acuerdo, el nombre simplemente no puede figurar en el acta de nacimiento.

La ley prevé solo dos vías para resolver el impasse:

  • Acuerdo notariado: ambos padres firman un documento conjunto con el nombre elegido y lo presentan ante el Departamento de Salud de Florida.
  • Orden judicial: un tribunal de familia determina el nombre aplicando el criterio del mejor interés del menor.

¿Y si la madre no está casada?

Si no hay vínculo matrimonial, el progenitor que tenga la custodia puede elegir nombre y apellido sin necesidad de acuerdo.

Si los padres no se ponen de acuerdo, el nombre simplemente no puede figurar en el acta de nacimiento.Vergani Fotografia

¿Qué trámite deben hacer los padres para evitar que un juez decida?

El hospital tiene 48 horas tras el parto para preparar el certificado de nacimiento. Si el nombre de pila no está definido en ese plazo, el acta queda incompleta y los padres deben resolver el desacuerdo por fuera del hospital.

Para completar el registro, los padres deben presentar ante el Departamento de Salud de Florida un acuerdo notariado con el nombre acordado. El formulario está disponible en español —código DH429S— y tiene un costo de u$s 20. Si el conflicto persiste, cualquiera de los padres puede iniciar una acción legal para que un juez resuelva.