

La Corte Suprema de los Estados Unidos aprobó una nueva versión de sus reglas internas que promete marcar un antes y un después en la forma en la que los jueces intervienen en los casos.
Desde el 16 de marzo de este año, entrarán en vigor nuevas disposiciones para reforzar los mecanismos de control de conflictos y evitar fallos a favor de intereses personales de los magistrados, aumentando así la transparencia en el proceso judicial.
El importante cambio de la Corte Suprema que entra en vigor el 16 de marzo
Desde está fecha, comenzará a implementarse un software especialmente desarrollado para asistir en la detección automática de posibles conflictos de interés.
Con esta herramienta, se buscará reforzar la imparcialidad del máximo tribunal en sus decisiones judiciales y evitar situaciones que puedan derivar en condenas inadecuadas.

Cómo funciona la nueva tecnología que aplicará la Corte Suprema
El sistema fue diseñado por la Oficina de Tecnología de la Información del Tribunal, en cooperación con la Oficina Legal y la Oficina del Secretario.
Su principal función es realizar comprobaciones automáticas de que los jueces que intervienen en determinado caso no tengan conflictos de intereses particulares.
Para hacerlo, el programa compara los nombres de las partes y de los abogados involucrados con registros internos vinculados a cada juez. En caso de que detecte coincidencias que puedan representar un conflicto, el sistema lo marcará para que se evalúe su continuidad en el caso.
Por su parte, los solicitantes deberán proporcionar información adicional que permita alimentar el nuevo sistema.
Aunque la reforma no modifica de manera directa la forma en la que los jueces analizan o fundamentan sus fallos, el Tribunal apunta a reducir al máximo la posibilidad de decisiones cuestionables o erróneas vinculadas a conflictos personales no detectados a tiempo.













