Durante décadas, la cafetera tradicional fue la reina indiscutida de las mañanas. Práctica, rápida y familiar, marcó la rutina diaria de millones de personas. Sin embargo, en los últimos años, una nueva forma de preparar café comenzó a ganar terreno entre quienes buscan una experiencia más cuidada, artesanal y enfocada en el sabor.
Desde cafeterías de especialidad hasta hogares de todo el mundo, el cambio ya es visible: el café filtrado vuelve a ocupar un lugar central. En ese contexto, un método en particular se posiciona como el gran protagonista del desayuno moderno, desplazando a la cafetera clásica y convirtiéndose en tendencia global.
Cuál es el reemplazo de la cafetera tradicional
Se trata del filtrado Chemex, un método de preparación manual que combina diseño, simplicidad y precisión. Creado en la década de 1940, el Chemex es una jarra de vidrio con forma de reloj de arena que utiliza filtros de papel especiales, más gruesos que los convencionales. Este detalle permite obtener una bebida más limpia, suave y equilibrada.
A diferencia de las cafeteras tradicionales, el Chemex no funciona con electricidad ni presión. El proceso es completamente manual: se coloca el café molido, se vierte agua caliente de forma controlada y se deja que el filtrado ocurra lentamente. El resultado es un café con aromas más definidos, menor amargor y una textura ligera que resalta las notas naturales del grano.
Por qué se volvió tendencia en todo el mundo
Uno de los principales motivos de su popularidad es la búsqueda de calidad por sobre cantidad. Esta forma de preparar café invita a tomarse el tiempo, a disfrutar del ritual y a prestar atención a cada paso. Además, su estética minimalista lo convirtió en un objeto de diseño que muchos eligen dejar a la vista en la cocina.
Otro factor clave es el interés creciente por el café de especialidad. Este método permite apreciar mejor el origen del grano, sus matices y perfiles de sabor. Por eso, tanto baristas como aficionados lo eligen como una alternativa moderna que transforma el desayuno en una experiencia sensorial, marcando definitivamente el adiós al café tradicional de siempre.