Los aerosoles comerciales suelen tapar los malos olores con un perfume artificial que se disipa a los pocos minutos. Por eso ganó popularidad una mezcla casera, natural y muy económica: canela en rama, aceite de oliva y cáscara de mandarina, combinados en un frasco.
Para qué sirve mezclar canela, aceite de oliva y cáscara de mandarina
El objetivo de esta combinación es perfumar los ambientes de forma duradera y agradable, y ayudar a neutralizar los olores, sin recurrir a aerosoles ni fragancias artificiales. Funciona como un aromatizante casero de liberación lenta: puesto en un rincón, va soltando de a poco un aroma cítrico y cálido a la vez, especialmente útil en la cocina o en ambientes cerrados y con olor a encierro.
La cáscara de mandarina concentra en sus aceites esenciales un compuesto llamado limoneno, que es el componente dominante y el principal responsable del típico aroma cítrico. Es una molécula volátil, es decir que se evapora con facilidad, y por eso perfuma el aire y ayuda a tapar los olores fuertes, como los que quedan después de cocinar. A ese limoneno se suman otros compuestos en menor cantidad que le dan a la mandarina su matiz dulce y característico, algo distinto al de la naranja o el limón.
La canela en rama, por su parte, debe su olor cálido y dulzón al cinamaldehído, el principal compuesto aromático de la especia. Y el aceite de oliva cumple el papel más interesante: esos compuestos aromáticos son liposolubles, es decir que se disuelven en grasas y no en agua, así que el aceite los capta y los retiene.
Como el aceite es poco volátil, no se evapora rápido y actúa de fijador, liberando el perfume de a poco en lugar de todo de golpe. Esa es, justamente, la clave de por qué la mezcla aromatiza durante más tiempo que si se usaran la canela y la mandarina sueltas.
Paso a paso: cómo hacer la mezcla
La preparación es muy simple y no requiere cocción:
- En un frasco de vidrio limpio, colocar un poco de aceite de oliva.
- Agregar cáscaras de mandarina previamente lavadas y bien secas.
- Sumar una o dos ramas de canela, enteras o partidas.
- Dejar reposar la mezcla al menos cuatro horas para que el aceite tome los aromas.
- Dejar el frasco destapado en el rincón que se quiera perfumar.
Por qué lo recomiendan
Más allá del resultado, el atractivo es que se trata de una alternativa natural, barata y a mano frente a los ambientadores comerciales. Usa ingredientes que suele haber en cualquier cocina, no deja el aire cargado de químicos de aerosol, aprovecha restos que normalmente se tiran, como la cáscara de mandarina, y permite regular la intensidad del aroma a gusto, según cuánta canela y mandarina se usen. A eso se suma que el efecto es más duradero que el de un perfume en spray, que se evapora enseguida.