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Guardar comida cocinada en la heladera es una práctica habitual para aprovechar las sobras y evitar desperdicios. Sin embargo, estos alimentos tienen un tiempo limitado de conservación, incluso cuando se mantienen refrigerados.

Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), las sobras de comida cocinada pueden conservarse en la heladera durante tres o cuatro días, siempre que se hayan almacenado correctamente.

¿Cuántos días se puede guardar la comida cocinada en la heladera?

El USDA recomienda consumir las sobras refrigeradas dentro de los tres o cuatro días posteriores a su preparación. Después de ese período, aumenta el riesgo de que se desarrollen bacterias capaces de provocar enfermedades transmitidas por alimentos.

Para conservarlas de manera segura, la temperatura de la heladera debe mantenerse a 40 °F (4 °C) o menos.

Si no se van a consumir dentro del plazo recomendado, una alternativa es congelarlas. Según el organismo, las sobras congeladas mantienen su mejor calidad durante aproximadamente tres o cuatro meses.

Conservar correctamente los alimentos cocinados ayuda a reducir el riesgo de enfermedades.Imagen creada con ChatGPT - El Cronista USA

¿Cómo guardar correctamente las sobras de la comida?

El USDA establece una serie de recomendaciones para reducir los riesgos al conservar alimentos cocinados:

  • Refrigerar dentro de las dos horas posteriores a la cocción o al momento en que dejaron de mantenerse calientes.
  • Utilizar recipientes poco profundos para facilitar un enfriamiento más rápido.
  • Mantener la heladera a 4 °C o menos para conservar los alimentos a una temperatura segura.
  • Recalentar las sobras a 165 °F (74 °C) antes de consumirlas.

Si la temperatura ambiente supera los 90 °F (32 °C), el plazo para refrigerar los alimentos se reduce a una hora.

¿Se puede saber si una comida está en mal estado por su olor?

El USDA advierte que las bacterias que provocan enfermedades alimentarias no siempre modifican el olor, el sabor o la apariencia de los alimentos.

Por eso, una comida puede parecer estar en buen estado y aun así representar un riesgo si permaneció demasiado tiempo sin refrigeración o superó el plazo recomendado de conservación.

La recomendación principal es respetar los tiempos de almacenamiento y desechar las sobras cuando existan dudas sobre su conservación.