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Existen hábitos sencillos que pueden marcar una diferencia y tener efectos notables a edades tempranas: para expertos de la psicología y la nutrición, comer en familia es uno de ellos.

De acuerdo con Kate Eshleman, psicóloga de Cleveland Clinic Children’s priorizar una comida en familia permite a los niños compartir su día, escuchar el de sus padres y comer de manera consciente.

Esta actividad también tiene grandes implicancias nutricionales, que pueden asociarse con los alimentos que tienden a ingerirse y con cómo cambia la manera de comer al hacerlo en compañía.

Desde la mirada psicológica: qué beneficios tiene comer en familia

Eshleman, en un artículo para la institución, explica: “Es importante que los niños compartan su día, pero también que escuchen, dentro del rango adecuado, sobre los días de los padres”.

Detalla además que la posibilidad de compartir este momento permite que los alimentos se ingieran de manera consciente y que se preste especial atención a señales que pasan desapercibidas si se come utilizando dispositivos electrónicos.

No obstante, no poder llevar a cabo esta actividad con regularidad por horarios u otros obstáculos no tiene por qué ser motivo de preocupación para padres. La experta asegura que lo importante es tratar de dar lugar a estos espacios siempre que sea posible.

Comer en familia puede traer grandes beneficios para las infancias, según expertos.

Desde la mirada nutricional: beneficios de comer en familia

Por su parte, Monique Tello, médica del Massachusetts General Hospital e instructora clínica en la Facultas de Medicina de Harvard, señaló en un artículo de la universidad que quienes comen en casa y preparan sus propias comidas tienden a consumir alimentos más saludables.

“Cuanto más frecuentemente las familias con niños comen juntos, más probable es que los niños sigan una dieta de alta calidad y menos probable es que tengan sobrepeso u obesidad”, asegura.

Un artículo publicado en PubMed en 2011 sustenta esto, señalando en las conclusiones que aquellos niños y adolescentes que comparten comidas familiares 3 veces por semana o más tienen mayores posibilidades de seguir patrones alimentarios saludables frente a quienes no lo hacen.

Otros beneficios de comer en familia y riesgos que hay que considerar

Tello también asegura que los niños que comen en familia suelen tener mayor autoestima, mejor rendimiento académico y menor riesgo de participar en conductas peligrosas o desarrollar un trastorno alimenticio. No obstante, indica que los beneficios se pierden si la cena se desarrolla frente a dispositivos electrónicos, como el televisor.

Una recomendación extra de la experta es incluir a los niños al momento de preparar la cena, argumentando que esto puede ayudarlos a seguir una dieta de calidad.