El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, puso en marcha una norma que restringe el uso de los datos personales de los inmigrantes por parte de agencias municipales y bloquea su entrega a las autoridades federales de inmigración. La medida exige a cada agencia designar un responsable de protección de datos y certificar el cumplimiento de las reglas de confidencialidad.
Se trata de la Orden Ejecutiva 13, firmada el 6 de febrero de 2026 durante el Desayuno Interreligioso anual de la alcaldía. La norma reafirma el estatus de ciudad santuario de Nueva York y responde al aumento de operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el área metropolitana.
¿Qué establece la norma sobre los datos de los inmigrantes?
La orden dispone que la información que las agencias municipales recopilan para sus propios fines debe permanecer protegida y no puede compartirse con autoridades federales de inmigración, salvo que una ley lo exija expresamente. Cada agencia tuvo 14 días desde la firma para nombrar un encargado de privacidad y capacitar a su personal.
Una auditoría posterior, presentada en mayo de 2026, detalló cómo deben aplicarse estas protecciones en la práctica:
- El Departamento de Servicios Sociales debe revisar los protocolos de acceso a propiedades y lotes municipales.
- La Administración de Servicios Infantiles debe limitar el uso de información migratoria de padres y cuidadores en sus reportes.
- El Departamento Correccional dejó de enviar el reporte diario automático al ICE sobre personas bajo custodia, una práctica vigente desde 2015.
¿A quién afecta y qué cambia en la práctica?
La medida beneficia a los cerca de 412.000 inmigrantes indocumentados que, según estimaciones de la Oficina de Asuntos de Inmigrantes de la alcaldía, residen en la ciudad. También protege a cualquier neoyorquino que use servicios municipales como salud, educación o asistencia social.
En la práctica, agentes federales no pueden ingresar a propiedades de la ciudad —incluidos hospitales, escuelas y refugios— sin una orden judicial. La Policía de Nueva York, además, debe registrar y reportar cualquier llamado al 911 vinculado a la presencia de autoridades migratorias, con intervención directa de un mando superior en el lugar.