Un nuevo ajuste fiscal encendió las alarmas entre propietarios y contribuyentes de la Ciudad de Nueva York. El alcalde Zohran Mamdani advirtió que, si no logra respaldo para aumentar impuestos a los sectores de mayores ingresos, podría avanzar con una suba del tributo inmobiliario para cubrir un déficit de u$s 5.400 millones.
El presupuesto preliminar para el año fiscal 2027 alcanza un récord de u$s 127.000 millones —con cerca del 40% destinado al Departamento de Educación— y contempla distintas alternativas para equilibrar las cuentas. Entre ellas, aparece la posibilidad de subir el impuesto más temido por muchos residentes: el que grava la propiedad.
¿Qué impuesto quiere subir Mamdani en Nueva York y a quiénes afectaría?
La opción que el alcalde considera en caso de no prosperar su plan principal es un aumento del 9,5% en el impuesto a la propiedad. Ese tributo impacta directamente en:
- Dueños de casas unifamiliares.
- Propietarios de departamentos y edificios residenciales.
- Comerciantes con inmuebles propios.
El contralor Mark Levine advirtió que una suba general podría resultar regresiva dentro de un sistema que ya presenta desigualdades y cuestionó también la posibilidad de utilizar el fondo de emergencia en un contexto de crecimiento económico.
¿Por qué existe el déficit y qué otras medidas evalúa la ciudad?
El faltante proyectado asciende a u$s 5.400 millones, aunque en un inicio se estimaba que superaría los u$s 12.000 millones en dos años. La reducción se atribuye a nuevas previsiones económicas, bonos de Wall Street y recortes en programas considerados ineficientes.
La propuesta preferida por el alcalde es aplicar un aumento del 2% a los mayores ingresos y corporaciones, pero la gobernadora del estado, Kathy Hochul, ya expresó su rechazo a nuevas cargas fiscales. Mientras tanto, cada agencia municipal deberá presentar ahorros y consolidaciones antes del 20 de marzo y el 11 de marzo se publicará un informe actualizado sobre la situación financiera que podría definir el rumbo final.