Si en un fósil se encontraran estructuras rara vez conservadas en el tiempo, ¿qué podrían conocer los especialistas que lo estudien de la vida de los dinosaurios hace 66 millones de años?
Expertos de la Universidad de Regina pudieron responder exactamente esa pregunta al mirar de cerca una costilla fracturada del esqueleto de Tyrannosaurus rex conocido como “Scotty” en la comunidad científica, que conservaba estructuras de tejido blando.
“La costilla de Scotty contiene una vasta red de vasos sanguíneos mineralizados que nunca antes se había observado en un fósil”, afirma Mauricio Barbi, profesor de física en la Universidad de Regina.
Cómo usaron este fósil de T.Rex para “viajar en el tiempo”
Las imágenes de neutrones son una alternativa poco invasiva para poder revelar las estructuras internas de objetos que no pueden analizarse con Rayos X, como materiales orgánicos y ligeros.
Usando esta técnica en el Laboratorio Nacional Oak Ride (ORNL) los expertos crearon representaciones 3D para observar el interior del hueso fosilizado. Destacan el detalle puntual que brinda esta herramienta para observar estructuras sensibles sin perjudicar las muestras.
Esto permitió observar un tipo de resto que casi nunca se conserva y que por el proceso de descomposición no puede ser fácilmente estudiado.
“Al juntar las pistas, entendemos el pasado y cómo podrían evolucionar las cosas en el futuro”, asegura Marcella Berg, profesora asistente de física de la universidad a cargo del descubrimiento.
Qué saben los expertos de este fósil extraño
Los especialistas explican que en el momento en el que se produjo la fractura la sangre fluyó hacia la zona y formó vasos sanguíneos para curar la herida.
La costilla no llegó a recuperarse a un 100% porque Scotty falleció en un pantano salado antes de que el proceso pueda finalizar.
Expertos aseguran que el lugar donde murió aportó las condiciones perfectas para que se conservarán las estructuras de los tejidos blandos, que normalmente suelen desintegrarse.
La técnica permitió entonces “revivir” un proceso que ocurrió dentro del dinosaurio cuando estaba vivo e insertar así una nueva pieza de información al rompecabezas que la ciencia construye sobre el paso por la Tierra de estos seres vivos.