El róver Curiosity, de la agencia espacial NASA, descubrió un extenso campo de figuras geométricas de entre 4 y 8 centímetros en la superficie de Marte. El hallazgo llega a casi 14 años de que el vehículo aterrizara en el planeta rojo, el 5 de agosto de 2012.
Las formaciones, con apariencia de panal de abejas, se extienden en todas direcciones hasta donde alcanza la vista del róver.
El hallazgo fue confirmado por Ashwin Vasavada, científico del proyecto en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA. Las imágenes fueron captadas los días 19 y 20 de junio, mientras Curiosity ascendía por una zona bautizada “Valle Grande”, dentro del cráter Gale.
¿Qué son las figuras que encontró el róver de la NASA en Marte?
Se trata de fracturas poligonales, una textura del terreno que Curiosity ya había detectado antes, pero solo en pequeños parches aislados.
En Valle Grande, el patrón cubre una superficie mucho más amplia. Incluso envuelve los costados de una formación rocosa cercana apodada “Miraflores”, de unos 6 metros de altura.
Estas grietas geométricas pueden originarse por distintos procesos geológicos. Los científicos analizan la forma y la composición química de cada figura para determinar qué las formó en esta zona de Marte.
Posibles causas de las figuras poligonales:
- Grietas de barro formadas al secarse el terreno
- Ciclos repetidos de temperaturas cálidas y frías
- Compresión del sedimento que expulsó agua hacia la superficie
¿Por qué es relevante este hallazgo para la exploración de Marte?
El descubrimiento se suma a una larga lista de sorpresas que Curiosity encontró en su misión. Entre ellas figuran cristales de azufre, meteoritos brillantes y evidencia química de un pasado con agua líquida.
El róver también identificó moléculas orgánicas asociadas a los componentes básicos del ARN y el ADN.
La misión, gestionada por Caltech en representación de la NASA, continúa el ascenso por el monte Sharp, una montaña de unos 5 kilómetros de altura que Curiosity explora desde 2014. Los nuevos datos sobre los polígonos podrían aportar pistas sobre el antiguo ambiente marciano.