El gobierno de Uruguay emitió este miércoles un comunicado en el que expresó su “atención y preocupación” por la situación que atraviesa Bolivia, afectada por jornadas de protestas y enfrentamientos que dejaron escenas de violencia, saqueos y cortes de ruta.
La Cancillería afirmó su “solidaridad con el Gobierno y Pueblo boliviano” y reafirmó su compromiso con la institucionalidad democrática, el orden constitucional y la protección de los derechos humanos.
En el texto oficial, Uruguay hizo un llamado a las autoridades bolivianas y a los distintos actores políticos y sociales para que resuelvan sus diferencias “de manera pacífica”, privilegiando el diálogo y la cooperación como vías para superar la crisis. Además, el comunicado señaló que el país continuará apoyando a Bolivia tanto bilateralmente como en foros regionales compartidos, como el Mercosur y la Celac.
Las manifestaciones en Bolivia se intensificaron en los últimos días en La Paz, donde policías y manifestantes se enfrentaron cerca de la plaza principal y del Palacio de Gobierno. Según reportes, los manifestantes intentaron avanzar con explosivos, piedras y palos, mientras que la Policía respondió con gases lacrimógenos. Las protestas, impulsadas por campesinos, obreros, mineros y maestros, exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz y reclaman medidas frente a la inflación y el aumento del costo de vida.
La crisis económica, considerada la más grave en cuatro décadas, agrava el conflicto: Bolivia registra una inflación cercana al 14%, escasez de combustibles y alimentos, y una marcada falta de dólares. La decisión del gobierno de eliminar subsidios a los combustibles tras asumir el cargo provocó aumentos de precios que alimentaron el descontento social. En todo el país hay al menos 32 bloqueos de rutas y el acceso a La Paz sigue parcialmente restringido.