

El ministro Negro, acompañado por el presidente del Frente Amplio (FA), Fernando Pereira, se entrevistó con Manini Ríos para presentarle el Plan Nacional de Seguridad Pública 2025-2035, una estrategia de largo aliento que busca bajar los índices de criminalidad mediante un fuerte refuerzo del trabajo policial y el uso intensivo de tecnología.
“El plan de seguridad ahora tenemos que estudiarlo”, dijo el líder y fundador de Cabildo Abierto, partido que integra la Coalición Republicana, formada por los sectores de la oposición al FA.
“Lo importante acá no son los planes sino la ejecución de las tareas que hay que hacer para cambiar esta realidad”, subrayó el general retirado.

“Sería lo más fácil para nosotros pasarnos a la vereda de enfrente a tirar pedradas, a criticar, a exigir renuncia. Es lo más fácil para cualquier oposición. Para nosotros, entendemos que este problema es demasiado importante para el común de los uruguayos y que tenemos que aportar todo lo que podamos para que se alcancen soluciones”, afirmó.
“Un coto de caza electoral”
En ese sentido, Manini Ríos se mostró crítico con los demás partidos de la oposición que cuestionaron el plan de seguridad. “Honestamente no sé cómo tuvieron tiempo para analizarlo en tan pocas horas, pero nosotros lo vamos a estudiar, analizar, y vamos a tratar de siempre aportar”, sostuvo.
“Lo que está en juego es la seguridad de la gente. No podemos hacer de esto un coto de caza electoral, buscar impactar para llevar agua para un molino propio electoral. Me parece a mí que eso es demasiado mezquino”, sostuvo Manini.
El dirigente político aseguró que Cabildo Abierto aportó varias ideas para delinear la política de seguridad pública durante los últimos meses.
“Hemos presentado soluciones concretas. Nos dice el ministro que varias de nuestras ideas fueron consideradas en este plan que hoy se presenta. La de las cárceles de máxima seguridad, el blindaje de fronteras. Son temas que se han considerado, ahora vamos a analizar de qué forma se consideró”, añadió.







