

El Comité de Expertos convocado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) redujo su media de crecimiento para 2026 a 1,8% y ajustó a la baja la estimación del Producto Potencial para el período 2026‑2029.
Según economistas que participaron en la ronda técnica, la nueva estimación responde a una combinación de factores: desaceleración de la demanda externa, menor dinamismo de la inversión privada y un arrastre estadístico de 2025. El Comité —integrado por especialistas independientes y académicos— advirtió además que la brecha entre la producción efectivamente esperada y el PIB potencial se cerrará más lentamente de lo previsto, afectando el ritmo de generación de empleo y la recaudación tributaria.
Impacto fiscal inmediato
En el MEF ya se trabaja en escenarios fiscales alternativos. En este sentido, han dicho que con una mediana de 1,8% no alcanza con ajustes marginales: hay que priorizar inversiones, revisar plazos de gasto y, cuando corresponda, identificar partidas susceptibles de diferimiento sin afectar servicios esenciales.
En términos concretos, una desaceleración de ese orden reduce la base imponible y podría generar un desvío en la ejecución presupuestal equivalente a varios puntos del ingreso fiscal anual si no se adoptan medidas compensatorias.
Reacciones del mercado y de agencias multilaterales
Operadores del mercado local esperaban la revisión y ya descuentan un mayor uso del mercado de deuda doméstico para cubrir necesidades de financiamiento en 2026. En este sentido, el tesoro intensificará emisiones en pesos y buscará escalonar vencimientos para evitar presiones sobre la tasa de política. Por su parte, interlocutores de organismos multilaterales sostienen que la clave será la credibilidad del ajuste y la transparencia en la comunicación de medidas.







