La Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU) reclamó por la falta de gasoil marítimo —que provocó que se envíen entre 15 y 20 barcos menos a altamar— a partir de una medida de Ancap en la que el abastecimiento quedó interrumpido hasta hoy, miércoles, debido al aumento de la demanda de combustible.
El aumento de los precios del combustible en el entorno del 7% vino acompañado de un incremento de la demanda. En forma paralela, Ancap decidió llevar adelante varias medidas para evitar que se comprometa el abastecimiento, entre ellas la suspensión de disponibilidad del gasoil marítimo hasta esta jornada.
Esto provocó que se envíen a altamar entre 15 y 20 buques pesqueros menos, lo que generó una gran molestia en el sector.
“Eso obviamente nos generó mucha alarma porque prácticamente iba a hacer detener toda la flota. Hoy estaban para cargar combustible, creo que alrededor de 15 barcos costeros que entran y salen, entonces necesitan el combustible para retornar a trabajar y volver. Son viajes cortos, son viajes de una semana, entonces tiene que ser fluido el abastecimiento”, aseguró el presidente de la Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay, Juan Riva Zuchelli.
El presidente de la gremial señaló que, a pesar de que el sector consuma grandes cantidades de combustible al año —que rondan los 3 millones de litros por mes—, el impacto que tiene a nivel país es bajo y que “no mueve la aguja” dentro del stock total que maneja Ancap.
Más del 80% de suba
“Lo que nos llamó hoy poderosamente la atención es cuando recibimos la información en cuanto al precio, el precio del combustible subió de lo que veníamos pagando hasta hoy, subió un 83%; es una suba absolutamente enorme”, manifestó.
“Tengamos en cuenta que el combustible para todo el Uruguay, para la parte agrícola, para la parte de producción, que son combustibles similares porque el gasoil es similar el marino al que se usa en los autos, en los camiones, en las máquinas, subió un 7%”, dijo Riva Zuchelli.
Destacó que Uruguay “está haciendo un esfuerzo, los combustibles han subido más en el mundo, lo que nosotros pretendíamos es que para la pesca que es una industria que viene muy complicada (...) esto es un mazazo que realmente no lo podemos entender”.
Riva-Zucchelli indicó que no es que exista una paralización como medida si no lo que realmente pasa es que las empresas no pueden pagar el combustible. Además, destacó que no es tan fácil comprar combustible a otros importadores.
Aumento en las ventas
Entre el viernes y el sábado pasado las ventas de combustibles se incrementaron entre un 25% y un 30%. Esto ocurrió luego del anuncio oficial del aumento, que incentivó a adelantar cargas, y el inicio de la Semana de Turismo, que siempre genera mayor movimiento en las estaciones por los viajes al interior y al exterior.
Por esta razón, se registraron faltantes en algunas estaciones de servicio el viernes, pero normalizó con la distribución del sábado.
Sin embargo, esto encendió una alerta dentro sobre la capacidad del sistema para responder a picos de demanda no planificados. Por otro lado, a esto se le suma el factor de que no habrá distribución de combustible ni el jueves ni el viernes.
Poco antes del anuncio del aumento, el gobierno le solicitó a Unidad Reguladora de Servicios de Energia y Agua (Ursea) que monitoree la venta de gasoil en frontera y a evaluar acciones para garantizar el abastecimiento interno del energético.
Esta preocupación se debe a que el precio del gasoil en Uruguay es ahora más barato que el de Argentina y Brasil tras este ajuste y, por esa razón, existe riesgo de que la demanda fronteriza presione las reservas internas.
Para los transportistas los productores agropecuarios y las empresas de logística que dependen del gasoil esto representa más incertidumbre en la planificación de costos.