

Los autores de la iniciativa son: el colorado Conrado Rodríguez, el blanco Sebastián Andújar y el cabildante Álvaro Perrone. Todos, acordaron lineamientos básicos aunque mantienen el texto en elaboración.
Según lo adelantado, la multa por exceso de nivel de velocidad (hasta 20 km/h por encima del límite) pasaría de 5 UR a la mitad; las infracciones más graves —conducir bajo efecto de alcohol o drogas y manejar al doble de la velocidad permitida— conservarían la sanción máxima actual de 15 UR; y el resto de las faltas podría ver reducciones de hasta el 50%, con matices aún por definir.
La propuesta llega en un contexto en el que la fiscalización automática, iniciada con la instalación de radares fijos en Montevideo en 2016 y expandida luego al interior, multiplicó las multas y fomentó un debate sostenido sobre proporcionalidad y justicia en las sanciones.

Los impulsores sostienen que hay “un momento político” propicio: la discusión pública por la forma de calcular tasas vinculadas al vehículo —como el uso del dólar para la patente— ha alimentado una demanda de ajuste, y además hay afinidad con sectores del Congreso de Intendentes, actores claves porque muchas sanciones son aplicadas por administraciones departamentales.
Esa sintonía territorial pesa: ya hay intendentes blancos que se han mostrado favorables a bajar los montos. Además, la discusión incorpora ahora a Unasev, cuyo presidente, Marcelo Metediera dijo estar dispuesto a debatir la reducción y afirmó que, en parte, coincide en que “el monto de las multas es elevado”.
Más alla de esto, Metediera propone condicionar las rebajas al desempeño del conductor dentro del nuevo sistema de libreta por puntos: premiar al “buen conductor”, vinculando descuentos al mantenimiento o al alcance del máximo de puntos.
Libreta por puntos
El diseño de la libreta por puntos que comenzará a aplicarse en el primer semestre y establece 12 puntos para quienes tengan libreta vigente al inicio; las nuevas libretas otorgarán 8 puntos que podrán subir a 12 tras dos años sin infracciones y alcanzar hasta 15 en seis años.

Las faltas restablecerán puntos y habrá programas de recuperación —voluntarios o obligatorios si la persona llega a 0—; las infracciones más graves llegan a quitar la totalidad de los puntos.
La propuesta de Metediera es que los descuentos en el monto de la multa beneficiarán a quienes demuestren buena conducta y no sean simplemente una reducción general desconectada de la vial seguridad.
En la evaluación técnica también pesa la siniestralidad: Metediera recordó que los fallecidos en accidentes aumentaron y que preliminarmente se registraron 470 en 2025, y pidió que cualquier modificación tenga en cuenta ese escenario. El planteo busca equilibrar una demanda social por alivio económico con la prioridad de no debilitar medidas que disuadan conductas de riesgo.









