Un hombre que dormía en la vía pública en el barrio Flor de Maroñas murió durante la madrugada en medio de la alerta roja por frío extremo, que obliga a la evacuación nocturna de personas en situación de calle. El caso generó preguntas sobre la actuación de los servicios del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y de la Policía, que no lo trasladaron a un refugio.
En conferencia de prensa, el presidente Yamandú Orsi calificó el fallecimiento como “una muy triste noticia” y vinculó la historia de la víctima a una vida marcada por la migración, problemas de documentación, antecedentes menores con la justicia y adicción. “Nuestro radar no lo vio”, dijo el mandatario, en referencia a los mecanismos estatales de localización y asistencia.
Orsi afirmó que el gobierno debe “mejorar lo que tenemos” y reconoció que hay personas en situación de calle que “se nos escapan, no porque se vayan sino porque no los vemos”. La frase fue utilizada para justificar la necesidad de optimizar la detección y el acceso a refugios en situaciones meteorológicas extremas.
Al ser consultado sobre la continuidad del ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, el presidente expresó su respaldo: “Por supuesto. Es una deducción un tanto forzada, decir que cambiás a uno u otro y no se muere más nadie”, subrayó, esquivando demandas inmediatas de responsabilidades políticas.
Organizaciones sociales y de derechos humanos reclamaron una investigación sobre lo sucedido y mayor coordinación entre los operativos nocturnos, personal de calle y centros de alojamiento. Señalan la urgencia de ampliar la capacidad de atención y mejorar los protocolos de identificación y traslado durante alertas climáticas.