El Poder Ejecutivo anunció hoy una baja generalizada en los precios de los combustibles que regirán durante el mes de julio, en una medida que busca trasladar a los consumidores parte de la mejora en los mercados internacionales del petróleo. La Nafta Súper 95 y el Gasoil 50S se redujeron un 5%, mientras que el Supergás registró una caída más pronunciada del 7%.

En números concretos, la Nafta Súper 95 pasó de $93,36 a $88,67 por litro, una disminución de $4,69; el Gasoil 50S bajó de $61,76 a $58,68, es decir $3,08 menos por litro; y el Supergás bajó de $101,26 a $93,56, una merma de $7,70 por litro. El impacto en los hogares es inmediato: la recarga de una garrafa de 13 kg se abarató $100,10.

En un comunicado conjunto, los Ministerios de Economía y Finanzas y de Industria, Energía y Minería explicaron que desde abril se implementa una política de “amortiguación” destinada a moderar el traslado del choque internacional de precios al mercado doméstico, originado por el conflicto en Medio Oriente. Con la reversión parcial de ese shock, señaló, el Ejecutivo optó por mantener un seguimiento mensual de los ajustes tarifarios.

Las asociaciones del transporte y algunos sectores productivos recibieron la noticia con alivio, aunque pidieron cautela: para empresas con márgenes reducidos o contratos a precios fijos, las fluctuaciones mensuales siguen representando un desafío en la planificación de costos.