El senador y secretario general del Partido Colorado, Andrés Ojeda, reclamó públicamente al ministro del Interior, Carlos Negro, que disponga un despliegue permanente de la Policía —en particular de la Guardia Republicana— en los barrios con mayores índices de violencia y criminalidad de Montevideo y otras localidades del país.

“Se imponen medidas de otro talante. Quiero proponer formalmente policializar algunos barrios. Es tiempo de tomar acción real de corajudo contra el narco, de frente”, afirmó Ojeda, quien planteó que la presencia de la Guardia Republicana debe ser “24-7 durante un tiempo en algunos barrios”.

El planteo surge en un contexto en el que el propio ministro Negro reconoció un aumento de los homicidios en el segundo trimestre del año, circunstancia que para el senador exige “otro nivel de combate y otro nivel de enfrentamiento al narcotráfico”.

La propuesta despierta un debate amplio: por un lado, sectores políticos y vecinos afectados por la violencia sostienen que una mayor presencia policial podría reducir los hechos delictivos y recuperar la sensación de seguridad. Por otro, organizaciones civiles y expertos en seguridad advierten sobre riesgos de criminalizar barrios, posibles violaciones de derechos y la necesidad de medidas complementarias.