No es nueva esta silla para Rubén Pérez, que en diciembre de 2025 asumió como presidente del Centro Despachantes de Aduana (CDA). Ya ocupó el cargo en los dos mandatos que transcurrieron entre 2004 y 2010.
A su lado está Graciela Naz, vicepresidente del CDA, y profesional de destacada trayectoria en el sector.
Ambos saben que esta vez el desafío es distinto porque deben lograr que el despachante de aduana vuelva a ser el eje del comercio exterior, como en definitiva siempre lo fue.
El gran cambio se produjo con el DNU 70 del año 2023 que desreguló el comercio exterior, eliminó la intervención obligatoria del despachante de aduana y creó la figura del declarante.
“Nos fuimos de un extremo al otro. Pasamos de tener media sanción del senado para la colegiatura obligatoria de la actividad a una desregulación casi total. Estamos de acuerdo con un cierto nivel de desregulación, pero lo que existe ahora es muy riesgoso”, destacó Graciela Naz.
Como ejemplo concreto, Pérez citó los casos de México y Portugal, dos países que desregularon, pero debieron volver sobre sus pasos.
“Cuando la Aduana comprobó que se había reducido notablemente la recaudación y que se producían muchos más incidentes de seguridad que impactaban en la población empezó a averiguar por qué y la conclusión fue la propia desregulación”, aseveró el presidente del CDA.
Desde la directiva de la institución lo que se busca es alcanzar el punto de equilibrio y para ello, se mantiene abierto un canal de diálogo con el gobierno. De todos modos, la anterior comisión directiva del CDA presentó un recurso de amparo que aún no fue resuelto.
“Somos despachantes de aduana, hemos estudiado, nos formamos constantemente incluso asistiendo a congresos en el exterior. Nuestra institución tiene 112 años y pertenece a la Asociación Internacional de Agentes Profesionales de Aduana (ASAPRA). También a la Federación Internacional de Despachantes de Aduana (IFCBA, por su nombre en inglés) que representa a los profesionales de la actividad en todo el mundo. Y de pronto, la desregulación del DNU 70 le permite a cualquier persona realizar la actividad sin rendir examen de idoneidad. Nosotros tenemos certificado de antecedentes penales, solvencia económica, inscripción en la IGJ como comerciantes y obviamente la matrícula que otorga la Aduana tras rigurosos exámenes. De eso pasamos a la figura del declarante al que no se le pide casi ninguno de estos lógicos requisitos”, recalcó Naz.
Falta mucho
Según la visión del CDA, la eliminación de trabas al comercio exterior producida ayudó, pero todavía falta mucho por hacer en este campo. Por ejemplo, el cepo cambiario no se eliminó totalmente.
“Al haber menos trabas, recibimos muchas consultas de empresas que importaban o exportaban a través de terceros que quieren comenzar a hacerlo en forma directa”, aseguró Naz.
También se avanzó eliminando algunas intervenciones aduaneras que eran ilógicas, aunque también se quitaron otras cuya existencia era necesaria.
“Hoy están ingresando productos que no poseen la seguridad requerida. Recientementes se produjo el decomiso de una partida de heladeras por incumplir los Reglamentos Técnicos (RT) de seguridad y eficiencia energética. Estas situaciones representan un riesgo importante a nivel sanitario para la población. También está el caso del ingreso al país de paneles de acero que en China se utilizan para decoración y aquí se usan para construcción sin ningún certificado”, alertó Pérez.
A nivel institucional, la nueva comisión directiva del CDA negocia acuerdos con distintas instituciones con el fin de lograr beneficios para sus asociados. También anticipan que se llevarán a cabo varios cursos de capacitación, aunque aclaran que serán solo para sus asociados.