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El Acuerdo de Liberalización Aérea Sudamericana (ALAS) tiene dos nuevos adherentes. Bolivia y Uruguay.

La rúbrica se produjo durante la reunión del Comité Ejecutivo de la Comisión Latinoamericana de Aviación Civil (CLAC) celebrada en la República Dominicana. De esta forma, los dos países se suman al memorando suscrito el 14 de julio último en Asunción por Argentina, Brasil, Chile y Paraguay. El tratado busca avanzar en la liberalización progresiva del transporte aéreo para consolidar un mercado único aerocomercial en la región, siguiendo un modelo como el de Europa.

El nuevo memorando elimina el esquema de frecuencias limitadas y establece un régimen que permitirá a las líneas aéreas definir libremente la cantidad de vuelos de acuerdo con la demanda y las condiciones del mercado. Asimismo, liberaliza las operaciones no regulares, incluidas las de carga exclusiva; habilita la celebración de acuerdos de código compartido con aerolíneas de terceros países para ampliar la oferta de servicios; incorpora mayores libertades operativas para el transporte combinado y la carga aérea; y prevé el inicio de negociaciones para un nuevo Acuerdo de Servicios Aéreos que reemplace al vigente desde 1966.

Con este nuevo entendimiento, Argentina consolida la implementación de la política de cielos abiertos, que ya suma 63 acuerdos bilaterales y tiene como objetivo ampliar la conectividad internacional, generar más oportunidades para las líneas aéreas, promover una mayor competencia y ofrecer más opciones para los pasajeros y el transporte de cargas.

Este modelo elimina restricciones históricas que limitaban el desarrollo del transporte aerocomercial y permite que las compañías aéreas puedan definir sus frecuencias y operaciones en función de la demanda. De esta manera, se favorece el ingreso de nuevos operadores, la apertura de rutas, el crecimiento del turismo, el comercio y las economías regionales, al tiempo que los pasajeros acceden a una oferta más amplia de destinos y alternativas de viaje.

Un visionario

Guillermo Dietrich, ministro de Transporte de la Nación entre 2015 y 2019, fue quien dio el puntapié inicial para liberar los cielos.

Su programa, conocido como la “revolución de los aviones” implicó la llegada de los servicios low cost, una gestión más eficiente de Aerolíneas Argentinas y un colosal cronograma de inversiones en aeropuertos.

Durante la administración Dietrich, más de 3,4 millones de pasajeros volaron en compañías low cost, que llegaron a unir El Palomar y Aeroparque con 13 destinos domésticos, además de 11 rutas que conectaban en forma directa ciudades del interior sin pasar por Buenos Aires.

Guillermo Dietrich, ministro de Transporte de la Nación entre 2015 y 2019.

Este desarrollo incluyó la modernización de la infraestructura en aeropuertos de todo el país, la incorporación de nueva tecnología de navegación aérea, nuevo equipamiento para la operación logística y otras obras complementarias para mejorar la aviación civil. Se finalizaron obras en 20 aeropuertos y quedaron en marcha obras en los aeropuertos de Ezeiza, Aeroparque, Iguazú, Comodoro Rivadavia, Bariloche, San Fernando, Formosa, Salta, Jujuy y Mar del Plata.