El empresario mendocino Fabián Sánchez Rojas, con domicilio en Río Cuarto, que fabrica en Mar del Plata y pasa gran parte del tiempo entre viajes por América latina, rompió el molde hace poco más de cinco años. En 2008, volvió de España (donde vivió cuatro años vinculado al negocio inmobiliario y gastronómico) con una idea. "Viví cuatro años allá y en las playas de Málaga y Niza (Francia), conocí la pizza en cono", señala el empresario, con 48 franquicias en la Argentina y presencia en Chile, Perú, Colombia, Venezuela, Panamá, Paraguay, Guatemala y Ecuador.
Al regresar al país, invirtió u$s 15.000 (fondos propios) en la apertura de una pizzería en Mar del Plata con la idea de desarrollar la pizza en cono. "La pizza es una de las comidas más masivas y no dudé de que el producto iba a funcionar", asegura el dueño de Rompiendo El Molde, la sociedad que tiene la marca Cono Pizza y con la que produce 15.000 conos al día en la Argentina.
La propuesta gastronómica se compone por productos estándar (jamón, napolitano, cantimpalo, fugazzetta y albahaca) y propuestas específicas para cada mercado, como pollo y champiñón, en Colombia.Desde el comienzoEn el primer verano en la ciudad balnearia, consiguió llegar a paradores premium de la costa e incluso Cono Pizza fue el menú principal del cumpleaños de la hija del gobernador Daniel Scioli. Ese hecho catapultó las ventas de 50 conos por semana a más de 500 en el primer verano de la firma.
El modelo de Sánchez Rojas se asienta en un fast food, pero no de la considerada comida chatarra, asegura. El 82% del cono contiene mozzarella. Para este año, proyecta facturar u$s 1,45 millón.
Un pilar del negocio es el desarrollo a través de master-franquicias. Por su parte, Sánchez Rojas gestiona la marca y es propietario de la fábrica con 40 empleados, en Mar del Plata.
El desarrollo comercial se da a través de cuatro etapas: activación de puntos de venta (buffet de colegios, cines, partidos de fútbol, restaurantes); locales exclusivos; supermercados (en los que piensa desembarcar este año); y eventos, el canal más fuerte por el cual se canalizan el 50% de las ventas.Hacerse la AméricaA poco de empezar, la casilla de correo de Sánchez Rojas empezó a recibir consultas y, luego, pedidos de lugares tan remotos como Colombia y Guatemala. Esa situación amplió el campo de visión del empresario, quien se propuso alcanzar un objetivo ambicioso para 2016: tener presencia en todos los países del continente americano. "Sueño con reunir a mis coneros (así denominada a los franquiciados) en un gran evento en Cancún ese año", adelanta.
El modelo es idéntico al que aplica desde el comienzo: entrega franquicias que se hacen cargo de un radio de acción y las inversiones pertinentes.
"En Colombia, no tuvimos la repercusión en ventas que esperábamos, pero la situación está mejorando a partir de la apertura de una fábrica propia", asegura Sánchez Rojas, que el mismo día que recibió a El Cronista, cerró la venta de otra franquicia, en Guatemala. "En las aperturas internacionales, recomiendo la inversión del franquiciado en una planta propia para no depender de los envíos desde otros países o la producción de tercero", agrega.
La gran apuesta es los Estados Unidos. Piensa desarrollar el negocio por estados y la Florida será el primero. Un potencial inversor está negociando la posibilidad de llegar con el producto al parque de diversiones de Disney, en Orlando. El desembarco en la economía más grande del mundo es clave para alcanzar el objetivo que persigue Sánchez para 2016. Mientras, sigue preparando el lanzamiento de un nuevo producto: unos panes rellenos para compartir en picadas o para las paneras de los restaurantes.
Facundo SonattiFicha* Fundación: 2008
* Inversión inicial: u$s 15.000
* Empleados: 40
* Facturación 2014 (proyectada): u$s 1,45 millón
* Producción de conos por día en Mar del Plata: 15.000
