Al elegir una Aseguradora de Riesgos del Trabajo es fundamental definir antes ciertos factores. Primero se debe decidir si seleccionaremos una Aseguradora sólo por precio o si buscamos un socio estratégico en materia de Riesgos del Trabajo, que aporte proactivamente en la empresa mediante las obligaciones que estas Aseguradoras tienen, optimizando y coordinando los procesos en los que se involucran.
Las cinco claves son:
1- Diseño del plan de seguros y estrategia: El punto de partida es definir objetivos de corto, mediano y largo plazo para la elaboración estratégica del Plan de Seguros, acorde a la visión de la organización, de los Recursos Humanos, tecnológicos y financieros con los que se cuenta. Entre éstos se encuentran la Revisión inicial, la Política de Seguridad e Higiene, la Evaluación de Riesgos, los Requisitos legales, la Medición y seguimiento de desempeño, las Acciones correctivas y las Auditorias.
2- Perfil de la ART: Analizar el mercado es un proceso fundamental para la selección de un proveedor de este Seguro. Permite identificar fortalezas y debilidades de cada una de las aseguradoras, teniendo en cuenta las necesidades de la empresa y sus mercados objetivos, de manera que se optimicen recursos y procesos para fortalecer el Plan de Seguros.
Por ej: La composición y localización de la red de prestadores, los proveedores propios y la ubicación y presencia geográfica; el Centro de atención al asegurado, canales directos, corporativos y de Pymes; la capacidad y calidad de información; el control operacional; y la preparación y respuesta ante siniestros. Ya definido el perfil, se podrán armar las bases para una cotización, invitando a aquellas que aplican según el perfil desarrollado. Sugerimos al menos contar con tres opciones. El desafío, entonces, es buscar un equilibrio entre el costo y el valor agregado que el proveedor nos pueda brindar y cómo se involucra en nuestra gestión, más allá de las prestaciones obligatorias por ley.
Otro factor importante es la consideración de algunos indicadores objetivos, como cantidad de empleadores asegurados, trabajadores cubiertos, presencia y experiencia en la industria de la Organización, duración media del siniestro, perfil financiero, solvencia y prestigio.
3 - Valor agregado: El desarrollo de estrategias conjuntas, partiendo de las obligaciones de la Aseguradora que impacten positivamente en la prevención y reducción de la accidentabilidad. Es fundamental evaluar, no sólo el costo, sino también qué valor agregado nos brinda la ART, desde lo cuantitativo y cualitativo. Por ej: la capacidad de respuesta administrativa, la capacidad de dar valor agregado, los reintegros de ILT, las capacitaciones gratuitas a empleadores y la calidad de servicio.
4- Comunicación: Una vez seleccionado el proveedor, para que el valor agregado acordado se convierta en una realidad de la empresa es clave delinear protocolos de acción vinculados a los procesos que la involucran. Por ej: la denuncia y seguimiento de siniestros, reintegro de I.L.T., Visitas periódicas, seguimiento y cumplimiento de recomendaciones, Examenes periódicos, seguimiento de casos perpetuos, entre otros.
5- Costo: Al momento de definir la competitividad del costo, se destacará aquel proveedor que logre un mayor equilibrio entre el valor agregado que la Aseguradora suma a la organización, extremos que en definitiva darán valor en la productividad y bienestar general de la empresa.