Diez sesiones de presoterapia por $ 250 en lugar de $ 830. Quince piezas de sushi por $ 25 en lugar de $ 50. Los mails de Groupon llegan día a día a las casillas de clientes ávidos por descuentos elevados (50% o más). Sin embargo, la semana pasada los que recibieron el mail con la oferta fueron los fundadores de Groupon: Google ofreció u$s 6.000 millones por la empresa.

¿Qué es Groupon? Fundada en Chicago hace 2 años, la empresa opera un website que ofrece descuentos diarios a consumidores que se suscriben para recibirlos. Si el cliente desea adquirir el producto o servicio, paga online y recibe un groupon (un cupón promocional) que luego canjea en el comercio. Groupon le cobra un porcentaje a cada empresa por las ventas.

¿Para qué le sirve a una empresa brindar estos descuentos? Sumando la comisión, muchas de las empresas participantes pierden dinero en la transacción. Sus razones pueden ser múltiples:

- Sacrificar rentabilidad con los productos promocionados para luego vender productos o servicios con alto margen (sushi barato, bebidas caras)

- Perder dinero con la primera venta pero luego lograr ventas sucesivas a ese cliente a precios sin descuentos

- Darse a conocer entre los cientos de miles de clientes que reciben el mail diario

- Llegar a consumidores sensibles al precio que de otra forma no consumirían

Quien haya estudiado marketing sabe que una vez que en la mente del consumidor un precio es rebajado, resulta casi imposible lograr que pague un precio superior. Por ello, participar de Groupon es una alternativa que debe ser cuidadosamente estudiada.

Sin embargo, las ventas estimadas de Groupon para este año superan los u$s 500 millones y tiene 300 millones de usuarios registrados en 500 mercados. Esto lo convierte en uno de los emprendimientos digitales de más rápido crecimiento. Compró varias empresas en todo el mundo y se consolidó como líder en el mercado de los cupones online.

¿Por qué Google se interesó en adquirirla por un precio casi 4 veces superior al que abonó por Youtube en 2006? Una de las claves radica en la localización: los clientes de Groupon reciben ofertas según su lugar específico de residencia y, por ende, tiene una base de datos muy rica en cuanto a patrones de consumo. Si cruzamos esta información (datos reales de consumo) con los demás datos que Google recolecta sobre los hábitos de las personas (qué sitios navega, qué videos mira, cómo se informa, qué libros lee), perfeccionaría su mapa de conocimiento del consumidor en tiempo real.

Groupon puede ser analizado como una gigantesca red social orientada a las transacciones comerciales con un sabor local. En ese ámbito Google libra su batalla contra Facebook, que acaba de lanzar una aplicación llamada Places y permite acceder a descuentos según la localización del usuario. Ambas redes están en una etapa temprana de desarrollo, donde los mundos reales y virtuales convergerán. Esa situación explica la velocidad con la que se desarrollan los acontecimientos y montos invertidos.