En esta noticia
La autopartista estadounidense Adient cerrará su planta en la Argentina. Fabricante de las butacas de la Chevrolet Tracker que General Motors produce en el país, decidió que ahora abastecerá esa pieza con importaciones desde Brasil.
El cierre de la instalación, ubicada en Pueblo Esther, provincia de Santa Fe -a 28 kilómetros de Rosario-, se hará efectivo en octubre y significará la eliminación de 70 puestos.
Si bien no hubo anuncio oficial por parte de la empresa, la noticia trascendió debido a reclamos del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata), que, según citó el portal especializado Autoblog, está intentando reubicar a los futuros desvinculados en otras empresas del sector.
El gremio que encabeza Ricardo Pignanelli agregó que Adient prometió pagar el total de las indemnizaciones “más un plus”.
Basada en Plymouth, Michigan, Adient es un gigante global con más de 65.000 empleados en 29 países. En su último año fiscal, facturó u$s 14.535 millones. Tiene más de 200 plantas de producción o montaje en todo el mundo. En América latina, son 17 en México y cuatro en Brasil, además de la que cerrará en la Argentina.
En su instalación santafesina, ya había hecho un ajuste en 2019 que redujo su dotación de 230 a los 70 que habían quedado trabajando.
La empresa, todavía, no emitió ninguna información oficial sobre el shutdown. En cambio, quien sí salió a aclarar fue su cliente. “General Motors Argentina fue informada por Adient de su decisión de negocios de abastecer sus productos desde Brasil. Este escenario no compromete las operaciones de nuestra planta ubicada en Alvear, provincia de Santa Fe”, aclaró la automotriz.
Desde diciembre de 2023, cuando finalizó la producción del mediano Cruze, GM mantiene actividad con la Tracker, lanzada a fines de 2022 y en cuya radicación invirtió u$s 300 millones.
Entre la discontinuación del otro modelo -desapareció a nivel global- y la caída de demanda (local y de exportación), la estadounidense tuvo que abrir a inicios del año pasado un proceso de retiros voluntarios, que redujo su plantel a cerca de la mitad.
Después del pico de 2016 (55.000 unidades), la producción de GM en el país declinó. Si bien en 2023 tuvo 40.587 vehículos -su mejor año desde la pandemia-, en 2024, ya con un solo modelo, cayó a 24.179 unidades, según el anuario de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa). Todavía no está disponible la información de 2025.
Sin embargo, el año pasado, la industria automotriz toda terminó en baja: 3,1%, a 490.876 unidades, informó Adefa. Fue el segundo consecutivo en caída. El retroceso en exportaciones fue mayor: 10,8%, a 280.589 unidades.
El arranque de 2026 mantuvo ese rumbo. Entre enero y abril, la producción cayó otro 18,6%, a 129.867 vehículos. Por su parte, las exportaciones lo hicieron 1,6%, a 79.283 envíos. Esto se debe a que, en abril del año pasado, habían sufrido una fuerte baja potenciada por problemas logísticos, que impidieron el despacho de autos a Brasil, comprador del 65% de las exportaciones de la industria automotriz argentina.
En tanto, las ventas domésticas de la Tracker -destino principal de la producción de GM en Rosario- crecieron 61% en 2025, a 17.647 patentamientos, de acuerdo con datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara). En cuatro meses de 2026, en un mercado general que retrocedió 5,7%, las ventas minoristas del modelo se frenaron un 15,5%, a 5448 patentamientos.
Crisis en la industria autopartista
El cierre de Adient, además, se da en un momento adverso para el autopartismo, el eslabón más débil de la cadena de valor de la industria automotriz. A fines del año pasado, la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) advirtió que, en 15 años, habían cerrado 56 empresas del sector, de las cuales cinco fueron en el último año y medio.
Este jueves, además, AFAC informó que, en el primer trimestre, el nivel de actividad del sector cayó 9,7%. “Todos los rubros asociados al sector presentaron una contracción”, apuntó. El que más gravitó fue la producción de vehículos: 19% abajo entre enero y marzo.
El déficit comercial autopartista sumó u$s 1770 millones en el primer trimestre. Si bien fue 18,5% inferior al de un año antes, “esto estuvo explicado, principalmente, por la fuerte caída de las importacoines, en un contexto de menor actividad industrial (-2,3%) y una importante caída de la producción automotriz”, aclaró AFAC. Las importaciones de las terminales, precisó, representaron el 66% de las compras de piezas al exterior.
En 2025, el comercio de autopartes tuvo un déficit de u$s 9043 millones, 13,3% superior al de 2024. “Este déficit comercial fue equivalente a 1,3 veces el superávit total de la balanza comercial de la Argentina en 2025″, dimensionó AFAC. Las importaciones crecieron 11,6%, a u$s 10.319 millones, “lo que evidencia una mayor dependencia del abastecimiento externo (mercado de terminales y de reposición)”, explicó.
“En 2025, se observó una suba de las importaciones a pesar de una disminución del 4,9% en la producción de vehículos”, agregó, “lo que se explica tanto por el aumento de las importaciones de autopartes debido a la fuerte entrada de bienes provenientes de Asia destinados al mercado de reposición, como así también de piezas para nuevos proyectos con bajo nivel de integración local”.
El déficit comercial con Brasil fue de u$s 2381 millones, 4,6% más que en 2024, con un crecimiento del 3,1% en importaciones, a u$s 3231 millones.