En medio de la desregulación del sector aerocomercial, el CEO de Aeropuertos Argentina, Daniel Ketchibachian, atribuyó a este proceso buena parte del crecimiento reciente del mercado. Destacó que la Argentina alcanzó un récord histórico de 43 millones de pasajeros anuales -entre vuelos domésticos e internacionales, tanto emisivos como receptivos-, con un desarrollo que se apoya en los principales hubs y tiene al Aeropuerto Internacional de Ezeiza como eje central.
Uno de los hitos más recientes fue la conexión directa con Asia a través del vuelo inaugurado el año pasado por China Eastern Airlines. Con esta nueva incorporación, Ezeiza se convirtió en el único aeropuerto de América Latina con conectividad a los cinco continentes.
Para Ketchibachian, este salto abre una nueva etapa: atraer más aerolíneas y ampliar la red de vuelos. “Cuantas más conexiones haya, más turistas vamos a poder recibir y mayor será la integración con el mundo”, puntualizó, en línea con lo que ya vienen demandando otros referentes del sector.
El máximo responsable de Aeropuertos también remarcó el crecimiento del transporte de carga aérea, con 200.000 toneladas movilizadas en el último año, de las cuales 110.000 fueron de exportación y el resto de importación. El objetivo -señaló- ahora está puesto en seguir mejorando la infraestructura, digitalización y tecnología. En ese sentido, anticipó que se deberá profundizar la capacidad logística dado que la expansión de la terminal de cargas aparece como una pieza clave para acompañar el aumento del comercio exterior, en un escenario donde la conectividad aérea se vuelve cada vez más determinante tanto para importar como para exportar.
Ketchibachian también elogió a los aeropuertos del interior como Mendoza, Córdoba y San Carlos de Bariloche que comienzan a consolidarse como hubs internacionales, con nuevas rutas y ampliaciones en sus terminales. Esta descentralización, subrayó, “permite potenciar el turismo receptivo y reducir costos al turista”
La estrategia apunta a una “segunda ola” de crecimiento, donde más provincias ganen volumen y centralidad dentro de la red aérea. Con 37 aeropuertos en operación, la compañía avanza en obras de infraestructura en todo el país. Entre ellas, la reciente inauguración de la pista de Aeropuerto de Río Grande, una inversión de u$s 40 millones que busca mejorar la conectividad en el extremo sur.
De cara a los próximos años, el principal desafío será sostener el ritmo de expansión. Tras invertir u$s 1000 millones en los últimos cinco años, la compañía apuesta a continuar con un plan de desarrollo de largo plazo. “Tenemos que seguir invirtiendo en el país”, concluyó.