Allaria, uno de los principales jugadores del mercado de capitales, abre una nueva unidad de negocios y desembarcar en el ladrillo. Lanzó 'Allaria Real Estate’, una firma propia con la que apunta a vender emprendimientos, propiedades residenciales y mercado corporativo.

Más adelante, la empresa evalúa sumar nuevas unidades vinculadas a campos y otros vehículos de inversión ligados al sector.

La propuesta llega en un momento de mayor movimiento para el sector inmobiliario. Tras varios años de actividad más lenta, el mercado empieza a mostrar señales de recuperación, con más operaciones, regreso del crédito hipotecario y desarrolladores que vuelven a mover stock terminado.

“Es algo casi natural. Casi todos los inversores destinan una parte de sus ahorros al real estate y ahora surgen mejores condiciones para que unirlo con el mercado de capitales”, dijo a El Cronista, en exclusiva, Ignacio Viñas, cofundador y CEO de Allaria Real Estate.

Viñas anticipó que la compañía prevé cerrar su primer año con ventas por más de u$s 10 millones.

Cómo funcionará la nueva inmobiliaria

Este nuevo vertical busca operar como una inmobiliaria tradicional, apoyada en la estructura comercial, la marca y la base de clientes que Allaria construyó durante años en el negocio financiero.

“La idea es que los clientes puedan resolver también sus necesidades inmobiliarias dentro del grupo, ya sea una inversión residencial o una búsqueda corporativa”, señaló el ejecutivo durante la entrevista.

En una primera etapa, el foco estará puesto en la Ciudad de Buenos Aires, zonas premium y en operaciones de ticket medio y alto.

Fuente: Shutterstock
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Qué ofrecerá

En emprendimientos, la firma arrancó con acuerdos con desarrolladoras relevantes del mercado. Entre ellas figura Consultatio, fundada por Eduardo Costantini, donde comercializará unidades de proyectos terminados, como Huergo 475.

También sumó a Argencons, desarrolladora creadora de la marca Quartier y controlada por Costantini. A través de esa alianza venderá unidades disponibles de Distrito Quartier Puerto Retiro y proyectos en Punta del Este, como Brava 30.

El tercer acuerdo inicial es con ATV. En este caso, comercializará tres emprendimientos ubicados en Palermo.

En el segmento residencial, apuntará a propiedades terminadas para su comercialización. También buscará sumar alternativas de financiación privada en proyectos puntuales donde todavía existe stock disponible.

En corporativo, asesorará empresas en alquileres, mudanzas, búsqueda de oficinas y oportunidades de inversión hotelera.

Para ese segmento, también contará con el apoyo de Almarena, empresa vinculada al grupo dedicada a obras y adecuación de espacios. El objetivo es captar operaciones que incluyan la búsqueda de oficinas y el armado posterior de esos inmuebles.

Cómo será el esquema de financiación

Uno de los diferenciales estará en la venta de unidades nuevas con financiación privada otorgada por un Fondo vendedor, un segmento donde hoy la banca todavía tiene poca presencia.

La compañía comenzará con dos proyectos: Distrito Quartier Puerto Retiro y Prima Caballito.

En ambos casos, el comprador podrá ingresar con un anticipo inicial y financiar una parte relevante del valor en dólares. La primera alternativa permitirá financiar hasta el 40% a ocho años, con una tasa anual del 8,5%.

La segunda opción financiará hasta el 60% a doce años, con una tasa anual del 9,75%.

La operatoria apunta a compradores con ingresos y capacidad de pago que hoy no encuentran una alternativa similar en los bancos tradicionales para acceder a unidades nuevas listas para ocupar.

Además del faltante de crédito, la compañía detecta otra oportunidad en el stock terminado. Parte de las unidades que hoy salen a la venta fueron desarrolladas con costos en dólares más bajos que los actuales, esto permite ofrecerlas a valores competitivos frente al pozo.

“Hace años que no se veía algo así. En algunos casos tenés departamentos listos para ocupar por debajo del costo de reposición”, sostuvo Viñas.

Cabe recordar que a mediados de 2025, Allaria ya había dado un primer paso en el sector. Junto con Lendar y Remax lanzó Allaria-Lendar, un fondo cerrado en dólares creado para financiar créditos hipotecarios.

El vehículo fue aprobado por la Comisión Nacional de Valores (CNV) y quedó habilitado para captar hasta u$s 100 millones. La propuesta buscó canalizar ahorro privado hacia préstamos para compra de vivienda, en un mercado donde la oferta bancaria seguía siendo limitada.

En una primera instancia, el fondo preveía colocar entre u$s 2,5 millones y u$s 10 millones, con un tope total autorizado de u$s 100 millones. La inversión mínima para participar se fijó en u$s 500, con el objetivo de atraer también a pequeños ahorristas.

Los créditos proyectados serían en dólares, con tasas fijas cercanas al 13,5% anual y plazos de entre uno y cinco años.