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Buquebus avanza en la recta final para incorporar a su flota al China Zorrilla, una embarcación construida en Australia que promete ser el ferry eléctrico más grande del mundo y una de las principales apuestas de la compañía para redefinir el transporte fluvial de pasajeros entre Argentina y Uruguay.
Según fuentes oficiales, el transporte arribaría al puerto de Nueva Palmira el próximo 12 de septiembre, donde el ferry sería liberado para completar las pruebas técnicas antes de incorporarse al servicio regular de Buquebus.
Una vez que entre en operación, cubrirá la ruta entre Buenos Aires y Colonia del Sacramento, uno de los corredores turísticos más transitados del Río de la Plata, con un sistema de propulsión completamente eléctrico y sin emisiones directas de gases de efecto invernadero.
De acuerdo con datos citados por la Cámara de Turismo Regional de La Plata, el tráfico entre Buenos Aires y los puertos uruguayos alcanza los 2 millones de pasajeros por año.
Desde el punto de vista comercial, en Buquebus anticipan un fuerte impacto en el mercado. La mayor capacidad permitiría reducir tarifas y, al mismo tiempo, expandir la demanda.
Las proyecciones internas apuntan a un crecimiento de hasta 50% en el tráfico de pasajeros en la ruta a Colonia del Sacramento, un recorrido de unos 60 kilómetros que demandará aproximadamente 90 minutos.
El ferry eléctrico más grande del mundo llega a la Argentina
El nuevo buque demandó una inversión de u$s 180 millones para su construcción, a los que se sumaron cerca de u$s 10 millones para su traslado hasta el Cono Sur.
Se trata de un proyecto de gran escala en la industria ya que contará con capacidad para transportar hasta 2100 pasajeros y 240 vehículos, prácticamente duplicando la capacidad del actual barco insignia de la compañía, el Francisco.
Cabe recordar que cuando este fue incorporado, en 2013, se convirtió en el ferry más rápido del mundo impulsado por gas natural licuado (GNL), una tecnología que en aquel momento marcó un fuerte avance en materia de eficiencia energética y reducción de emisiones respecto de los combustibles marinos convencionales.
Así se construyó el e-ferry que llega al Río de la Plata
El proyecto tiene varios años de historia. Buquebus encargó la embarcación al astillero australiano Incat en 2019, originalmente bajo un diseño impulsado por GNL.
Sin embargo, los avances tecnológicos y la apuesta por una navegación más sustentable llevaron a reconvertir la iniciativa en un ferry completamente eléctrico.
La construcción del buque comenzó en Tasmania en 2022 y culminó en mayo de 2025, cuando fue bautizado en el agua tras completar la etapa principal de fabricación.
Debido a que fue diseñada para recorridos cortos de alta frecuencia y no para travesías oceánicas, el ferry debió ser cargado sobre el Black Marlin, un buque semisumergible especializado en el transporte de estructuras navales de gran tamaño.
La operación se realizó sobre el río Derwent y requirió hundir parcialmente la cubierta del Black Marlin para posicionar al China Zorrilla sobre su superficie.
Las características del ferry China Zorrilla
Sus dimensiones explican por qué ya es considerado un hito de la industria naval. Cuenta con 130 metros de eslora, 32 metros de manga y capacidad para transportar hasta 2100 pasajeros.
Sin embargo, lo más revolucionario se encuentra en su sistema de propulsión: el ferry funcionará exclusivamente mediante electricidad gracias a un banco de baterías con una capacidad de entre 40 y 43 MWh.
Esa energía alimenta ocho motores eléctricos conectados a sistemas de propulsión por chorro de agua, eliminando completamente la necesidad de utilizar combustibles fósiles durante la navegación.
Por esa razón, además de ser el ferry eléctrico más grande del mundo, también será el vehículo eléctrico a batería más grande del planeta.
El barco contará con más de 3000 m2 de espacios recreativos; tres categorías de servicio: Turista, Business y Primera Clase y el freeshop a bordo más grande del mundo.
El nombre elegido no es casual. La embarcación fue bautizada China Zorrilla en homenaje a la reconocida actriz uruguaya, nacida en Montevideo en 1922. Desarrolló una exitosa carrera en Uruguay y Argentina, donde alcanzó gran popularidad gracias a películas emblemáticas como Esperando la carroza, Conversaciones con mamá y Elsa & Fred. Su trayectoria la convirtió en un puente artístico entre ambas orillas.