El mercado de la cerveza se vuelve a calentar. SABMiller que en el mercado local comercializa marcas como Isenbeck, Warsteiner y Miller, y que es dueña de Cervecería Argentina, comenzó ayer a producir en el país Grolsch, la etiqueta holandesa que se transformó en una de las más prestigiosas y tradicionales de este rubro.
Los motivos que obligaron a la compañía a tomar esta decisión responden a las dificultades para importar. Grolsch ya cumplió 19 años en la Argentina, pero las reglas del Gobierno en cuanto al comercio exterior le ponen un techo a su posibilidad de ganar participación de mercado.
"Con el tema de las importaciones de por medio era muy difícil crecer; ni siquiera tenía sentido realizar acciones de márketing porque no había mucho producto para vender. Es por esto que decidimos que comenzar a producir localmente sería la mejor opción", sostuvo a El Cronista Lola Scotta, directora de Marcas Premium Globales de SABMiller Argentina.
Para tener una idea de la complejidad que tiene el negocio para Grolsch en el país, es importante observar las cifras de ventas. La marca holandesa registra en el mercado local ventas anuales por 3000 hectolitros, mientras que la industria total mueve cerca de 18 millones de hectolitros. "Era imposible competir así. Ahora apuntamos a avanzar en un gran porcentaje", dijo la ejecutiva.
El segmento sobre el que se posicionará el grupo con esta nueva marca es el de aquellos consumidores que buscan una cerveza de mayor nivel, hoy un segmento captado por Heineken y Stella Artois, al menos entre las más comerciales. Entre ambas venden unos 1,5 millones de hectolitros al mes.
En principio, las presentaciones sobre las que se trabajará serán las botellas de vidrio de 925 centímetros cúbicos y la lata de 773 ml, aunque la idea es luego ir ampliando ese portafolio.
"En este punto se da una particularidad debido a que en la Argentina el envase preferido es el de las botellas de un litro, mientras que en en mercados como el europeo los más chicos son los más demandados", explicó Scotta. Las presentaciones que hoy se importan, las de 450 y 330 ml, se mantendrán. En todos los casos la cerveza saldrá de la planta que la compañía tiene en la localidad bonaerense de Zárate, en tanto que los envases llegarán desde Rosario.
En cuanto a los canales de venta que se utilizarán, los supermercados aparecen en el primer lugar, aunque también se irán sumando autoservicios.
SABMiller es un grupo de origen sudafricano que pisó fuerte en la Argentina en 2010, cuando compró el 100% de la firma CASA Isenbeck y el contrato de licencia para hacerse cargo de la producción y distribución de la marca Warsteiner para el mercado local.