Las compañías tecnológicas están cerrando un buen año, por encima de sus expectativas. Ese fue el balance que compartieron durante el 8º Encuentro de los Líderes realizado ayer varios de los referentes del sector.
"En electrónica y electrodomésticos estuvimos en los mismos niveles que el año pasado, en variación de unidades fue similar. Un poco por debajo en telefonía celular y televisión, y por arriba en línea blanca", detalló Luis Galli, CEO y presidente del Grupo Newsan, principal fabricante de electrónica de la Argentina con marcas como Atma, Noblex, Siam y Sanyo. Uno de los factores que influyó en estos resultados fueron las políticas del Gobierno de incentivo al consumo, como el plan Ahora 12. Sin embargo, aclaró que la oferta estuvo por debajo de la demanda. "Hay empresas que en un año electoral decidieron esperar a ver qué pasa y otras que se jugaron y lograron mayores márgenes", destacó Galli. Agregó que para poder realizar inversiones, la industria requiere de más "previsibilidad". Por ejemplo, una renovación de la ley de promoción industrial en Tierra del Fuego, un polo de producción tecnológica con 20 empresas que emplean a más de 15.000 personas. "Le planteamos al nuevo gobierno seguir haciendo inversiones y mejorar los procesos productivos para lograr más integración local. Necesitamos previsibilidad para hacer esas inversiones", dijo Galli. La ley vence en 2022, pero esperan lograr como lo hicieron los industriales brasileños con la zona de Manaos, una renovación a 50 años.
En el rubro de servicios tecnológicos es donde están las expectativas más altas de crecimiento. "Gracias al talento argentino tenemos una oportunidad enorme por la baja inversión que se necesita para desarrollar soluciones de clase mundial. Hay que apostar a diferenciarse, no a exportar horas de programación como un commodity", advirtió Sergio Donzelli, Managing Director de Neoris Argentina. La venta al exterior de servicios basados en el conocimiento ya se convirtió en el tercer rubro de exportación argentino, detrás de la agroindustria y el sector automotriz.
Frente a la pérdida de competitividad de los sueldos locales respecto a otros mercados, desde la industria del software destacan la importancia del valor agregado de los servicios generados por profesionales. "En la región son valorados. No damos servicios masivos. Para nosotros no es un problema la competitividad de los salarios porque pasa por tener recursos humanos capacitados", precisó Sebastián Biagini, country manager de Red Hat para Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia. "Tenemos que creérnosla. Argentina tiene talento y podemos tener un Silicon Valley local", concluyó Donzelli.