A principios de agosto entró en vigor una norma del Banco Central que equipara las exigencias regulatorias de las fintech con las de los bancos. Mariana Martínez Brizuela, directora de Industria Financiera y de Seguros de BDO, describió que la medida establece “un ambiente regulatorio en común” que el sector venía reclamando.

Mariana Martínez Brizuela, de BDO ArgentinaA@PINTA_Foto

La norma introduce requisitos en materia de riesgos tecnológicos, seguridad, gobierno de datos y gestión de terceras partes. Martínez Brizuela señaló que el desafío para las fintech no pasa por la tecnología —terreno en el que estas empresas crecieron e incorporaron nuevas plataformas y proveedores— sino por la cultura de control interno. “Lo veían como algo burocrático”, dijo, en referencia a la mirada que buena parte del sector tenía sobre el compliance.

Para la directora de BDO, “son controles que van a hacer la diferencia entre aquellas fintech que puedan trabajar en esto y generar confianza de aquellas que no”. La norma, en ese sentido, opera como un filtro: las empresas que logren adaptarse al nuevo ambiente de control quedarán mejor posicionadas frente a sus clientes.