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La Justicia de Tierra del Fuego decretó la quiebra de Aires del Sur, la fabricante de los equipos de aire acondicionado Electra y Fedders, luego de que la propia compañía reconociera que ya no podía sostener su operación ni cumplir el acuerdo firmado con sus acreedores.
La resolución fue firmada por el juez Horacio Daniel Boccardo, a cargo del Juzgado de Primera Instancia Civil y Comercial N°1 del Distrito Judicial Norte. Además, el tribunal ordenó recaratular el expediente como “Aires del Sur S.A. s/ quiebra pedida por el propio deudor”.
El fallo marca el cierre de un proceso que había empezado varios años atrás, cuando la empresa buscó reordenar su deuda a través de un concurso preventivo. Aquella salida, que en su momento le permitió homologar un acuerdo con acreedores, no alcanzó para recuperar la actividad ni para sostener el plan financiero de la compañía.
Un concurso que no logró evitar el final
Aires del Sur había pedido su concurso preventivo en 2019, en medio de una fuerte crisis del sector de electrodomésticos. En aquel momento, el mercado acumulaba una caída significativa de ventas y varias empresas del rubro enfrentaban problemas de liquidez, baja de producción y dificultades para financiar capital de trabajo.
Dos años más tarde, la compañía logró homologar el acuerdo concursal. Incluso, en 2021, anunció una inversión de $ 200 millones para ampliar su planta de Río Grande, aumentar la producción y sumar fabricación para terceros. La apuesta era aprovechar capacidad instalada y relanzar la operación desde Tierra del Fuego.
Ese plan, sin embargo, no logró consolidarse. Según surge del expediente judicial, la actual conducción de la compañía sostuvo que, al asumir en noviembre de 2025, encontró una estructura económica y financiera deteriorada. A partir de ese diagnóstico, la empresa admitió que no estaba en condiciones de cumplir el acuerdo concursal homologado.
La propia sociedad reconoció además que atravesaba un “estado irreversible de cesación de pagos”. Con esa base, pidió su propia quiebra, una figura distinta de la quiebra solicitada por un acreedor: en este caso, fue la empresa la que se presentó ante el tribunal y dijo que ya no podía continuar.
El intento de rescate que no prosperó
Antes de pedir la quiebra, Aires del Sur había intentado avanzar con una alternativa de rescate. La empresa inició conversaciones con el grupo chino Chigo Group, fabricante de equipos de climatización, para incorporar un socio estratégico que aportara capital y permitiera modificar la estructura de financiamiento.
El esquema contemplaba una inversión mínima de u$s 5 millones y abría la puerta a una eventual venta parcial o total del paquete accionario. Para la empresa, esa operación podía permitirle recomponer capital de trabajo, sostener la producción y encarar una nueva etapa industrial.
También había pedido autorización judicial para terminar unos 4000 kits importados que ya tenía disponibles. La intención era completar esos equipos, venderlos y utilizar esos fondos para pagar salarios y deudas comerciales. Pero esa alternativa no avanzó en los términos que necesitaba la compañía.
Sin acuerdo cerrado con el potencial socio estratégico, sin autorización para ejecutar el plan productivo en los plazos requeridos y sin margen financiero para sostener la operación, Aires del Sur terminó formalizando el pedido de quiebra.
Una marca histórica del régimen fueguino
La empresa operaba en Río Grande y fue durante años una de las fabricantes conocidas dentro del entramado industrial fueguino. Su marca Electra tuvo presencia en climatización y línea blanca, en un segmento altamente dependiente del consumo interno, del acceso a insumos importados y de las condiciones financieras para sostener la producción.
En la presentación judicial, la empresa no atribuyó su crisis de manera directa a la apertura comercial ni al aumento de las importaciones. La explicación formal fue otra: imposibilidad de cumplir el acuerdo concursal, deterioro económico-financiero y cesación de pagos irreversible.
Aun así, el caso vuelve a exponer las dificultades que atraviesa parte de la industria fueguina vinculada a electrónica, climatización y electrodomésticos, en un contexto de consumo débil, costos financieros altos y mayor presión competitiva de productos importados.
Qué viene ahora
Con la quiebra decretada, el expediente entra en una nueva etapa. El tribunal fijó el cronograma para que los acreedores presenten sus pedidos de verificación ante la sindicatura designada. Ese paso será clave para determinar el pasivo reconocido dentro del proceso y ordenar los reclamos contra la compañía.
La resolución también consolida el fracaso del intento de salida concursal que Aires del Sur había conseguido años atrás. Lo que empezó como un proceso para preservar la continuidad de la empresa terminó convertido en una quiebra pedida por la propia deudora, ante la imposibilidad de sostener el acuerdo y recuperar la operación.