En el marco de una industria energética que busca escalar su capacidad exportadora, Pan American Energy (PAE) avanza en Vaca Muerta con dos desarrollos centrales: el no convencional en Neuquén y la puesta en marcha de un polo de GNL en Río Negro.
Rodolfo Freyre, VP Gas & Energía de la compañía y presidente del consorcio Southern Energy (SESA), explicó que la empresa atraviesa una transformación estructural para dejar de ser “Cerro Dragón dependiente” y posicionarse como jugador global. “Hoy los principales proyectos son el GNL con Southern Energy y el desarrollo de petróleo no convencional en Neuquén. Este año esperamos llegar a 130.000 barriles por día, con un crecimiento de 30.000 respecto al año pasado”, detalló.
Uno de los hitos recientes fue la alianza con Continental Resources, firma estadounidense pionera en shale. Para Freyre, el acuerdo funciona como acelerador del desarrollo: “Es un win-win: ellos entran a la Argentina y nosotros nos apalancamos en su experiencia en el mercado americano”.
El interés internacional no es casual. “Vieron el recurso de Vaca Muerta, comparable en productividad con Estados Unidos, y también avances en el marco regulatorio como el RIGI, clave para proyectos de GNL”, explicó el ejecutivo.
Gas para exportar y escala productiva
El área Aguada Pichana Oeste se convirtió en el eje del negocio gasífero. Hoy produce 10 millones de m³ diarios, pero ese volumen escalará a entre 12 y 16 millones, y alcanzará los 24 millones cuando operen dos barcos de GNL, más del doble del nivel actual.
Ese crecimiento implica un fuerte despliegue de infraestructura. “Esto requiere inversiones en plantas de tratamiento y gasoductos de conexión. También se está avanzando con el VMOS, donde participa toda la industria. La infraestructura es lo que permite crecer”, subrayó Freyre.
El objetivo final es claro: exportar. De los 900.000 barriles diarios que produce la Argentina, más de 350.000 ya se exportan, y todo incremento de capacidad será absorbido por el mercado externo. “Todo lo que crezca con nueva infraestructura es exportable”, afirmó.
GNL: la salida estructural al mercado global
El proyecto Southern Energy responde a una limitación estructural: el mercado local no alcanza para absorber la escala del recurso. “Las exportaciones regionales son insuficientes. Eso nos llevó a pensar en GNL como solución para desarrollar todo el potencial”, explicó.
La logística es uno de los principales desafíos. “No abundan los barcos de GNL; son activos caros y complejos”, señaló. El consorcio —integrado por PAE, Golar, YPF, Pampa y Harbour— logró asegurar una unidad que operaba en Camerún.
“El primer barco llegará en junio del año que viene y se ubicará en el Golfo San Matías, en Río Negro”, confirmó. Además, ya hay un segundo buque en construcción para ampliar la capacidad de licuefacción.
Expansión y cambio de perfil productivo
Como parte de su giro estratégico, PAE también avanza en nuevas áreas no convencionales. En Río Negro, obtuvo su primera concesión en Loma Guadalosa, donde busca reconvertir producción convencional en shale.
“Queremos pasar del convencional a una lógica no convencional que nos permita sostener el crecimiento en el tiempo”, concluyó Freyre.