La búsqueda de resultados inmediatos empieza a reflejarse cada vez más en los hábitos de consumo. Los usuarios aceleran sus decisiones de compra, cambian con mayor rapidez sus patrones de gasto y priorizan beneficios concretos en áreas vinculadas con la salud, el bienestar y el trabajo.
De acuerdo con un relevamiento que realizó la consultora Bain & Company acerca de las nuevas tendencias de consumo, hoy los usuarios se catalogan como “inmediatistas”. Se trata de un consumidor que busca resultados rápidos y respuestas inteligentes, además de beneficios tangibles en diversas áreas.
Hay dos fenómenos que explican buena parte de ese cambio: el crecimiento del uso de drogas GLP-1 para la pérdida de peso, como el Ozempic, el Wegovy o el Obetide en la Argentina, y la adopción masiva de herramientas de inteligencia artificial.
“Hay elementos en el consumo que llevan a un cambio de tendencia mucho más rápido. Ejemplo de esto son las drogas GLP-1 en sus distintas formas de cuidado de peso. El usuario empieza el tratamiento y enseguida está cambiando los hábitos de consumo. De este modo, mueve su patrón mucho más rápido que antes”, explicó Alejandro Pérez de Rosso, socio de Bain & Company y responsable de la oficina de la firma en la Argentina.
El informe muestra que el uso de estos tratamientos ya tiene peso en el mercado local. Entre los consumidores de clase alta, el 31% aseguró utilizar o haber utilizado drogas GLP-1; el porcentaje baja al 10% en la clase media y al 6% en la clase baja. El promedio general en la Argentina es de 9%, todavía por debajo del 15% registrado en los Estados Unidos, donde la tendencia sigue creciendo y podría alcanzar al 20% de la población.
Según Pérez de Rosso, la aparición de nuevas versiones en pastillas y la reducción de efectos secundarios aceleran la expansión de estos tratamientos. Además, el fenómeno impacta sobre otras categorías de consumo: quienes utilizan estas drogas suelen aumentar el gasto en gimnasio, productos de belleza, indumentaria y viajes.
“Lo sorprendente es que tanto el uso de la droga GLP-1 como de la inteligencia artificial están alcanzando niveles similares a los de países desarrollados. De hecho, en bienestar y salud, cuatro de cada 10 argentinos le dan importancia a esta categoría, un porcentaje incluso superior al de Europa o los Estados Unidos”, señaló.
En paralelo, la inteligencia artificial ya alcanzó una adopción masiva. Las herramientas más utilizadas son ChatGPT y Google Gemini, y el 72% de los encuestados aseguró usar o haber usado inteligencia artificial en el país.
Otro de los cambios que detectó el estudio aparece en las decisiones de compra. Los programas de fidelización ganaron relevancia en un contexto donde los consumidores priorizan descuentos y promociones. Según el relevamiento, el 78% de los argentinos participa de algún programa de beneficios.
“La gente se está moviendo mucho más hacia las ofertas. El usuario busca entender lo que le ofrece el supermercado, la tarjeta o las billeteras digitales, y toma decisiones de consumo en función del mejor precio. Ahí hay una oportunidad para que las empresas reclamen ese programa de lealtad que va a empujar el consumo, porque hoy la oferta está muy diversificada en la Argentina”, señaló.
Esto se debe a que el costo de vida continúa siendo una de las mayores preocupaciones de los consumidores argentinos. En ese sentido, el estado de ánimo de los encuestados es mayoritariamente negativo y supera el número en rojo de 2025.
En el primer trimestre del año, el porcentaje negativo se ubica en 36%, mientras que el año pasado lo hizo en 19 por ciento. Sin embargo, hay una mirada positiva hacia el futuro: el 53% opina que el país va a estar mejor dentro de los próximos cinco años.