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Jack Lundin es la tercera generación al frente de la minera que lleva su apellido y que junto con BHP es dueña de la que se proyecta como la mayor inversión privada de la historia argentina. Se entusiasma al hablar de Vicuña, el megaproyecto (que une Josemaria y Filo del Sol) en San Juan, en el que ya invirtió casi u$s 800 millones y prevé llegar a u$s 18.000 millones por el gran potencial que tiene la zona.

Visita cada vez más seguido la Argentina, ya al menos una vez por mes, y se reunió varias veces con el presidente Javier Milei para dar detalles de los planes de su compañía en el país, que asegura desea que llegue a más de un siglo de actividad. Aun así, todavía no se reconoce hincha de ningún equipo de fútbol, un clásico de los empresarios extranjeros. Pero recuerda que coincidió la clasificación de Canadá, su país de origen, con el triunfo de Argentina en la Copa del Mundo, un hecho que espera se repita.

En una entrevista exclusiva con El Cronista, junto al CEO de Vicuña, Ron Hochstein, durante el IEFA Latam Forum que se desarrolló ayer en Buenos Aires, Lundin destacó el nuevo clima de negocios que hay en el país y el rol clave del RIGI para las inversiones extranjeras, en un contexto que calificó como una “ventana de oportunidad” para avanzar con mayor decisión.

Entrevista exclusiva a Jack Lundin, CEO de Lundin mining

¿Qué hizo que finalmente decidiera invertir en la Argentina?

Hoy vemos una ventana de oportunidad muy atractiva para avanzar hacia una decisión final de inversión. Es una combinación de tres factores: la calidad del proyecto, la fortaleza de los socios y el contexto actual de la Argentina. Pero nuestra historia en el país no es nueva. El grupo Lundin tiene más de 30 años de presencia en la Argentina. Hoy contamos con 12 compañías listadas en bolsa, de las cuales ocho están vinculadas a la minería. Nuestra historia local comenzó a principios de los 90, cuando mi abuelo y mi padre invirtieron en Bajo de la Alumbrera. Desde entonces, nunca nos fuimos: seguimos reinvirtiendo y desarrollando proyectos. Hasta 2022, nuestras compañías eran vehículos de exploración relativamente pequeños. Ese año dimos un paso clave con la adquisición del proyecto Josemaria, que marcó el desembarco de Lundin Mining en el país. En paralelo, BHP invirtió en otra compañía del grupo, lo que permitió consolidar una alianza estratégica. Esa relación culminó en 2024 con la creación de Vicuña Corp, donde ambos socios tenemos el 50%.

¿Esa “ventana de oportunidad” está vinculada principalmente al RIGI o al contexto económico en general?

El RIGI es un componente muy importante, sin dudas. Pero no es el único. También vemos un marco más amplio de políticas y condiciones económicas que fortalecen la decisión de seguir invirtiendo.

Ustedes tienen proyectos tanto en Argentina como en Chile. ¿Cómo comparan ambos países en términos de atractivo para invertir?

Cada país tiene atributos distintos, pero ambos están muy bien posicionados. Consideramos que Argentina y Chile son jurisdicciones altamente atractivas para la inversión minera, y por eso seguimos apostando a ambos.

¿Cuáles son los planes y proyecciones para el desarrollo de Vicuña?

El proyecto tiene un enfoque de desarrollo en múltiples etapas, pensado para operar durante muchos años. Hoy estamos avanzando hacia la decisión final de inversión para iniciar la construcción de la primera etapa. Recientemente recibimos la aprobación de la actualización de la Declaración de Impacto Ambiental por parte de la provincia de San Juan, lo cual es un hito fundamental. Además, estamos trabajando con la provincia en un acuerdo que establezca un marco de inversión de largo plazo y estabilidad en regalías. También seguimos de cerca la evaluación de nuestra solicitud para entrar al RIGI.

¿Cómo evalúa el actual entorno político y regulatorio en la Argentina?

Hoy vemos un marco de políticas que brinda previsibilidad y estabilidad a largo plazo, algo clave para proyectos mineros como los nuestros. Ese entorno encaja muy bien con nuestra estrategia, que es de largo plazo. Llevamos más de 30 años en el país y queremos estar al menos 100 años más.

Este podría ser el proyecto más grande del grupo y una de las mayores inversiones privadas en la historia argentina. ¿Cómo los posiciona?

Es una oportunidad muy significativa, tanto para nuestra compañía como para la Argentina. Pero debemos mantenernos enfocados, avanzar con responsabilidad y trabajar en conjunto con el gobierno y todos los actores para llevar el proyecto a producción.

Se reunió en varias oportunidades con Javier Milei. ¿Qué tipo de conversaciones están teniendo en torno a este proyecto?

Son conversaciones muy constructivas, enfocadas en cómo generar las condiciones para avanzar con una inversión de esta magnitud. Vemos una clara alineación en la necesidad de dar previsibilidad y estabilidad a largo plazo, que es fundamental para proyectos mineros como este. Nuestro objetivo es trabajar en conjunto para destrabar los próximos pasos y poder avanzar hacia la construcción lo antes posible.

¿Existe la posibilidad de sumar nuevos socios al proyecto?

No cerramos la puerta a oportunidades futuras, pero hoy tenemos una alianza muy sólida con BHP. Contamos con capacidad financiera, equipo y experiencia, por lo que es poco probable que incorporemos nuevos socios en esta etapa.

¿Cómo planean financiar el proyecto?

Desde el lado de Lundin Mining, recientemente ampliamos nuestra línea de crédito a u$s 4500 millones, lo que cubre ampliamente nuestra participación en la primera etapa. Además, junto con BHP estamos evaluando fuentes adicionales de financiamiento. Creemos que la mejor estrategia será una combinación de flujo de caja de nuestras operaciones ya existentes y financiamiento corporativo.

El contexto global volátil, en medio de incertidumbre geopolítica ¿afecta el proyecto?

Es un proyecto de largo plazo, por lo que siempre estará expuesto a variables macroeconómicas. Lo importante es enfocarnos en lo que podemos controlar: la seguridad, la planificación y la estrategia financiera, para garantizar la solidez del proyecto.

¿Cuál es su visión sobre la Argentina a futuro?

Estamos muy agradecidos de poder seguir en el país después de tantos años y tenemos plena confianza en el futuro. Creemos que el proyecto Vicuña puede posicionar a la Argentina en el mapa global del cobre. La calidad de los recursos, del equipo y del proyecto nos entusiasma mucho.

¿Planea venir más seguido al país?

Sí, ya estoy viniendo aproximadamente una vez por mes. Estuve en San Juan el fin de semana y volveré pronto. Y si en algún momento tengo que estar aquí el 100% del tiempo, así será.