Alejandro Dolina explotó contra el ciclo Fútbol Para Todos.
El conductor del programa La venganza será terrible, que se emite a la medianoche por Radio Del Plata, abrió su espacio del martes pasado con una fuerte crítica a las transmisiones que realiza el ciclo estatal que tiene como sus principales referentes a Marcelo Araujo y Julio Ricardo sorprendido en principio por la trascendencia que se la había dado al conato entre los jugadores de Godoy Cruz y Boca el domingo, y siguió: Me gusta mucho el fútbol, pero las transmisiones son horribles. Es una conspiración para que no veas el partido. Está lleno de cartelitos, repeticiones. El otro día en Godoy Cruz-Boca faltaban 10 minutos, Boca estaba presionando y ¡se les ocurre repetir los goles! ¿¡En qué cabeza cabe!?, reclamó, y prosiguió describiendo las falencias televisivas que sufren desde hace años los fanáticos del fútbol. Y entonces, un tipo empieza a decir cosas que ya sabías, y te las explica ¡mientras sigue el partido! y vos querés saber quien la tiene relató sorprendido como lo haría cualquier televidente.
El conductor expresó así su molestia con los relatores que no saben lo que está pasando. Cuando termina el partido todos saben todo, pero cuando se estaba jugando te equivocabas, no sabías, me decías que era uno y era otro, remarcó.
Estoy podrido, es muy difícil. Salvo algunas hermosas excepciones, que por lo general son ex jugadores, pero lo otro es insufrible, dijo Dolina y añadió: Si quieren decir un comentario háganlo, pero digan quién tiene la pelota, quién hizo el gol, pero no hagan comentarios sociopolíticos, no se instalen en un superioridad moral tan grande, que deja a los jugadores como bestias enloquecidas que se pelean, a los dirigentes como miembros de una gigantesca corporación, que a lo mejor es cierto, pero si es así veremos qué pasa, reflexionó y preguntó: ¿qué pasa con los relatores deportivos, que pertenecen a una estirpe de elegidos que no cometen ningún pecado?.
E insistió Se equivocan con los nombres, hacen planos de la luna llena. Decime quién juega, quién hizo los goles y listo. No hagan comentarios sociopolíticos y no se instalen en una superioridad moral tan grande.
Estoy un poco harto, es muy difícil soportarlo, me gusta mucho el fútbol pero las transmisiones son horribles.
Es una conspiración para que no vea fútbol. Es una sucesión de caras, la cara de Bianchi agarrandose la cabeza, la cara del otro ¿¡y la pelota dónde está!?, dijo. El fútbol es discurso, no es foto es película, no es primer plano es plano grande para que vea la ocupación relativa de los jugadores. No les den tantas cámaras, tenía razón Orson Welles: bajo presupuesto hace mejor cine, concluyó.