Cerca del mediodía, una manifestación avanzó por Dallas Street. Cuadra a cuadra, avanzó escoltada por la Policía de Houston hacia el Hilton-Americas, donde se desarrolla el CERAWeek by S&P Global, cumbre mundial de la industria energética. Se pararon frentre el desfile de SUV negras y algún deportivo de ultra lujo que hay en la entrada del hotel. Sus cantos tenían un destinatario, caricaturizado en distintas pancartas: Harold Hamm, el “Rey del Fracking” -como no le gusta que lo llamen-, el “Campeón de la Revolución del Shale”, como sí prefiere ser recordado. Fundador de Continental Resources, empresa pionera de la perforación horizontal, es también un ferviente partidario de Donald Trump, a punto de ser reconocido urbi et orbi como el petrolero más influyente en el “45th & 47th President of the United States”.

No es casual que Continental ya haya hecho pie en la Argentina de Javier Milei. Tras la visita que un entusiasta Hamm hizo a la Quinta de Olivos en septiembre, su empresa cerró en noviembre la compra de un área de Pluspetrol en Vaca Muerta (Los Toldos II Oeste). Luego, en enero, cerró un acuerdo con Pan American Energy (PAE) para entrar como socio no operador, con el 20% de cuatro bloques: Coirón Amargo Sureste, Bandurria Centro, Aguada Cánepa y Loma Guadalosa. Ese mismo día, en declaraciones a Financial Times, Hamm prometió inversiones de entre u$s 100 millones y u$s 200 millones anuales en esos activos.

“La oportunidad del recurso es increíble. Como pioneros del shale, vemos que esta roca está lista para ser desarrollada. Creemos que nuestros aprendizajes pueden ser aplicados en Vaca Muerta”, aseguró Doug Lawler, CEO de Continental Resources, en el seminario “Vaca Muerta: CEOs & The Strategic Outlook”, organizado en Houston por el portal argentino especializado EconoJournal, junto con ProShale, Horizon Engage, Marval, Trossero & Co y Vaca Muerta.ai.

Lawler acomañó a Hamm en Olivos en su audiencia con Milei. También, obviamente, tuvo otras reuniones. “La primera vez que visitamos Buenos Aires, en septiembre, tuvimos la oportunidad de ver a varias compañías. Cada una no hizo otra cosa que recibir y estimular la inversión externa en la Argentina”, valoró.

“Tenemos mucho para compartir y, también, reconocemos que tenemos mucho por aprender”, agregó. Por eso, explicó, la dualidad del desembarco, como operador en un área y socio no operador en otras. “Toda empresa quiere operar. Pero lo más importante es el espíritu de cooperación: cómo captamos lo mejor de todas las partes”, resaltó. “Tenemos un partnership con Pan American Energy. También aprendemos de ellos. Y somos operadores en otro bloque. Podemos ayudar a desarrollar los recursos de mejor manera y más eficientemente”, enfatizó, ante un Alejandro Bulgheroni -chairman de PAE- sentado en primera fila del auditorio.

Harold Hamm con Javier Milei en su vista a la ArgentinaArchivo

Con sede en Oklahoma, fundada en 1967, Continental es la mayor productora privado de petróleo y gas del mundo. En 2025, tuvo un volumen de 500.000 barriles equivalentes por día y más de 5200 pozos operados. Concentra gran parte de su actividad en el yacimiento Bakken (Dakota del Norte y Montana). Además, opera en las cuencas Scoop y Stack (Oklahoma) y, recientemente, había comprado posiciones en Río Powder (Wyoming) y el Permian (Texas). Vaca Muerta se convirtió en su mayor apuesta fuera de su país, por encima de una participación no operadora en la cuenca turca de Dyarbakir, todavía en fase de evaluación.

Lawler explicó cuál fue la atracción para el aterrizaje en la Argentina.

“Nuestro interés también viene porque todos los recursos necesitan ser movilizados. Eso es capital, es capacidad técnica, es geociencia, ingenieros. También, empresas de servicios. La oportunidad que presenta el futuro es muy significativa”, aseguró.

El CEO de Continental destacó el “nivel extremo de sofisticación” que encontró en los operadores de la Argentina. “La calidad técnica y las habilidades existen. La infraestructura sigue construyéndose. Y las reformas del Gobierno, que continúan avanzando, son claves”, resaltó.

“La Argentina está en etapas muy tempranas. Lo que hicieron los operadores locales fue tomar muy rápido sus aprendizajes, los propios y los que hubo en los Estados Unidos. Está todo para ser y eso es muy estimulante para nosotros. Tenemos 60 años de historia en resolver distintos problemas. Estamos muy entusiasmados en participar, en traer nuestra experiencia a Vaca Muerta”, enfatizó.

La mano derecha de Hamm resaltó que, gracias a las mejoras e innovaciones que Continental desarrolló en los Estados Unidos, “vimos duplicar o cuadruplicar la productividad, a medida que fuimos avanzando en el desarrollo del shale”. En comparación a su propia experiencia, reconoció que Vaca Muerta, técnicamente, “está hoy muy avanzada”.

Profundizó en las razones que la llevaron hacia el sur del continente. “Todavía hay oportunidades significativas en los Estados Unidos y seguiremos invirtiendo en ellas. Somos una empresa de exploración. Tenemos ese mindset. Pero sabemos que, en los Estados Unidos, hay una degradación en la calidad de la roca. Lo que tenemos hoy es tecnología para sostener el plateau. Habrá un límite para eso. Lo vemos en Eagle Ford, también en Bakken. Todavía no en el Permian. Pero sabemos que pasará en los próximos 10, 20 años”, explicó.

“Por eso, pensamos en cómo podemos exportar nuestra experiencia trabajando con grandes socios, en grandes países que fomentan la inversión, para hacer un aporte significativo de valor para la Argentina y para el mundo”, aseguró.

Ponderó, una vez más, a la Administración Milei. “El Gobierno hace, absolutamente, lo que hay que hacer: incentivar la inversión. Eso beneficiará a todo el mundo. Si ves a los Estados Unidos, en cuatro, cinco años, empezará a declinar en su producción. Estoy seguro de que la Argentina cubrirá ese gap en el suministro global de energía”, aseveró.

Anticipó que, en aventura patagónica, Continental seguirá forjando alianzas debajo y, también, por encima de la superficie. En tal sentido, se permitió una recomendación a la industria energética argentina, en especial, a sus autoridades.

El riesgo argentino todavía es un gran tema. Mi consejo: no hagan nada que no estimule a la inversión. Si no, afectará a la Argentina y demorará el desarrollo del petróleo y el gas para el mundo”, dijo.

Recordó una anécdota. “Pennsylvania quería cobrar un impuesto adicional al petróleo y el gas”, contó Lawler. “Fuimos a ver al gobernador y le dijimos que no haga nada que desestimule a la inversión porque, en una economía capitalista, los inversores tienen otro lugar para invertir. Le dijimos: ‘Si sube ese impuesto, moveremos los rigs hacia otro lado’”, siguió.

En el auditorio, lo escuchaban con atención Daniel González, Secretario Coordinador de Energía y Minería de la Nación, y los gobernadores Rolando Figueroa (Neuquén) y Alberto Weretilneck (Río Negro).

“Finalmente, subieron el impuesto. Y movimos los rigs a otro lugar”, finalizó.