Los desarrolladores argentinos se transforman lentamente en los impulsores de un modelo inmobiliario que de a poco se impone en Punta del Este.

Lejos de las torres y condominios que desde hace tiempo se levantan en varias zonas del balneario más exclusivo de Uruguay, ahora apuntan hacia una cruza entre clubes de chacra y barrios privados, aunque con una particularidad: tendrán un fuerte sustento en las huertas orgánicas, un sello con el que se quieren distinguir del resto.

Por el momento los ejemplos en este sentido, pero ya hay dos empresas del mundo del real estate que tomaron este camino. La última aparición en este sentido es la de MF Group, que lleva adelante Lomas de San Vicente, un emprendimiento que combinará lotes de unos 5.000 m2 con chacras de cinco hectáreas.

Estará ubicado sobre el kilómetro 170,5, en Maldonado.

Allí se destinarán 500 metros cuadrados (m2) para levantar la huerta, que aunque no estará homologada como tal, tendrá todas las características de las orgánicas.

Entendemos que es un punto con el que nos podemos distinguir. La idea inicial es proveer en forma gratuita a los 31 propietarios que tendrá el lugar de la mayor cantidad de frutas y verduras provenientes de nuestra huerta y en forma gratuita. Del mismo modo, armamos un gallinero que también nos permitirá contar con huevos, a los que les daremos el mismo destino, explicó a El Cronista Luis Fassia, director de MF Group.

Para un futuro está previsto la ampliación de esa huerta, para darle un espacio no menor a los 1.000 metros cuadrados.

Los valores en Lomas de San Vicente se moverán entre los u$s 80 y u$s 120 por metro cuadrado para el caso de los terrenos dedicados a la construcción de viviendas, y entre los u$s 16 y u$s 21 por metro cuadrado en la zona prevista para levantar las cuatro chacras con las que contará el complejo.

Para desarrollar las 54 hectáreas en las que se construirá se invertirán nueve millones de dólares.

El otro emprendimiento que se pondrá en marcha con características similares será La Cárcova, que estará a cargo del hijo del empresario Eduardo Costantini (que lleva su mismo nombre), y se ubicará en José ignacio.

El lugar donde se desembolsarán u$s 20 millones, aportados por el fondo nortaemericano Optimum también estará dotado de una huerta orgánica, aunque en este caso la idea será vender la producción a quienes vivan en el complejo. Además, se realizarán cursos en los que se les enseñará a producir sus propias huertas orgánicas.

Por el momento, MF Group y Costa Partners (como se llama la desarrolladora de Costantini) aparecen como los únicos exponentes de esta tendencia, aunque los especialistas afirman que debería crecer.

Incluso, también cerca de la zona de Maldonado existió durante las últimas semanas la idea de un grupo desarrollador norteamericano de emprender un complejo relacionado con las huertas orgánicas, aunque finalmente, y al menos por el momento, quedó en la nada.

En ambos casos tendrán especial importancia, además, las cuestiones relacionadas con la ecología.