De a poco, las bodegas comienzan a volver a la normalidad, tras la preocupación por una norma del Ministerio de Economía que las instaba a reintegrar las divisas por exportaciones en 90 días, la mitad del plazo usual.
Tres empresas ya recibieron la autorización de Economía para reintegrar las divisas por exportaciones en 180 días, como lo venían haciendo hasta que la resolución 142/12 de la misma cartera les redujo el plazo a 90 días el 24 de abril pasado.
En tanto, poco más de 60 empresas esperan aún el visto bueno de Economía para quedar también exentas de la medida, luego de presentar formularios por cada mercado, donde deben especificar las razones por las cuales necesitan 180 días.
Asesoramos a las bodegas para presentar los formularios, que demandan mucho tiempo para completarse, ya que debe presentarse uno por cada destino e importador. Tres empresas recibieron la autorización la semana pasada; poco más de 40 presentaron los formularios y otras 20 están por hacerlo, precisó Juan Carlos Pina, gerente de Bodegas de Argentina, una cámara del sector. Las tres habilitadas para ingresar divisas en 180 días son Bodegas Esmeralda (Catena Zapata); Leoncio Arizu (Luigi Bosca) y Viña Doña Paula, de la chilena Santa Rita. En el listado también figuró Humberto Canale, de Río Negro, pero su autorización fue para la venta de fruta, no de vino.
Son más de 360 las bodegas exportadoras, pero la gran mayoría vende menos de u$s 2 millones FOB y, por eso, fueron beneficiadas por la Resolución 187/2012 de Economía, que el 11 de mayo exceptuó de cumplir los nuevos plazos a las firmas con exportaciones menores a ese importe. Así, cerca de 300 empresas, que aportan apenas el 13% del total de ventas de vino, quedaron exentas, mientras que 64 bodegas medianas y grandes fueron afectadas.
Mientras aguardan la exención, las bodegas siguen exportando. Son ventas ya comprometidas al exterior, que deben cumplirse, mientras se espera volver al plazo de 180 días. Es muy difícil ingresar el dinero en 90 días; en la mayoría de los mercados, los plazos van de 90 y 140 días a 130 ó 200 días, explicó Pina. Y agregó: De todos modos, en nuestra industria no hace falta ninguna norma para que las bodegas traigan el dinero al país lo antes posible, porque lo necesitan para financiarse. El vino representa de 30% a 40% del costo por caja exportada, precisó Pina, mientras que el resto son insumos. Además, el 65% del costo de producción de uvas es por mano de obra. Esta actividad demanda mucho capital de trabajo, no tiene sentido tener el dinero afuera, se necesita para financiar la producción y la venta, destacó.
Más allá de este tema, las bodegas están preocupadas por la pérdida de competitividad de los últimos años, como efecto de la inflación y un dólar sin grandes cambios. Se redujeron las ventas de vino de menor valor, de hasta u$s 35 FOB por caja, porque no pueden ajustar precios, se lamentó. Al respecto, el sector apunta a dos medidas. Necesitamos que el Estado nos devuelva IVA y reintegro por exportaciones en 30 a 60 días; hoy lo hace en 90 a 120 días; ayudaría para financiarse. Y buscamos que quiten la retención a la exportación o se aumente el reintegro, dijo. Hoy pagan 5% de retenciones y se reintegra un 5% por vino a granel y 6% por fraccionado.