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Fin de ciclo: Philips abandona el negocio mundial de la producción de lamparitas

El gigante holandés espera cerrar la operación durante el primer semestre de este año. Busca concentrar su quore business en el área de tecnología para la salud

La multinacional holandesa Philips registró pérdidas por 39 millones de euros durante el cuarto trimestre del año pasado, revirtiendo de este modo varios períodos de ganancias como el observado en el mismo lapso de 2014, de 134 millones de euros. Las pérdidas fueron originadas por gastos en el pago de pensiones, aumentos de impuestos y otros ítems especiales. Según la información, durante esos mismos cuatro meses, las ventas de la compañía llegaron a los 7009 millones de euros, un incremento de 8,5% sobre iguales meses del año anterior.
En cuanto a las ventas totales durante 2015, llegaron a los 24.000 millones de euros, marcando un aumento de 13,3%. En tanto su lucro líquido llegó a los 659 millones durante los 12 meses del año pasado, marcando un fuerte aumento de 60% frente a 2014.
El grupo holandés, que ganó su fama internacional mediante la venta de lámparas, aunció ayer que se va a desprender de su unidad de iluminación durante el primer semestre de 2016, por medio de la venta o de una oferta pública inicial de acciones (IPO, por sus siglas en inglés).
El objetivo de Philips es concentrarse en los negocios de tecnología para la salud, considerados más lucrativos por su directorio.
Ya en 2011 había iniciado un proceso de reducción de sus negocios, al desprenderse de su segmento de fabricación de televisores para centrarse en el de material médico. En ese entonces, era el último gran grupo europeo fabricante de aparatos de TV, el cual debió vender tras admitir no poder hacer frente a la competencia asiática.
En tanto, el año pasado cedió su división de componentes para iluminación LED a un grupo de inversores liderado por el fondo GO Scale Capital, que se quedó con el 80,1% de los intereses de Philips en la actividad de iluminación por una suma cercana a los u$s 2900 millones.
En septiembre del mismo año, Philips había anunciado que quería dividirse en dos sociedades distintas. Por un lado las bombitas de luz LED y las luces para automóviles y, por el otro, la salud y los objetos de cuidado personal y del hogar.
En ese momento, el grupo conservó el 19,9% de las acciones y siguió vendiendo soluciones de iluminación, pero como una compañía independiente, y focalizándose más en el servicio (en proveer una solución de iluminación) antes que en la manufactura de las lámparas.
Philips es una de las empresas de electrónica más grandes del mundo, con ventas superiores a los 25.419 millones y una plantilla de 119.001 trabajadores. Se especializó durante mucho tiempo en la fabricación de televisores y productos electrodomésticos, pero desde hace una década invierte sobre todo en la producción de material médico de alta tecnología, como los escáneres de resonancia magnética. La compañía también invierte en los productos de cuidado personal, un mercado de altos márgenes de ganancia, poco expuesto a la competencia de las economías emergentes.