El control de flotas en México enfrenta un obstáculo histórico: la fragmentación de los comprobantes y la falta de visibilidad en tiempo real. Como una vía para resolverlo, Visa y Mendel lanzaron una solución que utiliza IA no solo para transaccionar, sino para educar el flujo de gasto. El reto es integrar la gobernanza financiera en un sector que aún lidia con la transición hacia el pago digital obligatorio en gasolineras, un paso crítico para eliminar las auditorías manuales.

Mediante modelos de inteligencia artificial, la plataforma analiza patrones de gasto, detecta anomalías y anticipa desviaciones presupuestales, lo que permite establecer esquemas de auditoría continua y fortalecer la gobernanza financiera desde el punto de la transacción.

Ana María Ponce de León, CFO y Country Manager de Mendel en México, explica que “durante años, el problema no ha sido cuánto se gasta en flotas, sino cuándo se logra visibilidad y control reales. Llevar la gobernanza financiera al momento exacto de la transacción se ha convertido en un requisito mínimo para la rentabilidad empresarial”.

En este contexto surge esta solución conjunta que promete beneficiar tanto a operadores pequeños como a flotas de gran escala. Con una arquitectura de seguridad robusta y la flexibilidad necesaria para adaptarse y crecer junto con operaciones de flota diversas y en constante evolución, la solución entrega un ecosistema integral que busca redefinir la eficiencia en el sector de movilidad.

La tarjeta llega en un momento en que las corporaciones y el sector público gestionan un estimado de u$s 1.4 mil millones de dólares en gastos relacionados con vehículos a través de distintos métodos de pago, según Visa.

La solución integra también la tecnología de Mendel que permite la automatización del cumplimiento fiscal permite a los conductores capturar comprobantes de gasto mediante una fotografía, lo que posibilita que el sistema recupere y valide automáticamente el CFDI ante la autoridad fiscal de México (SAT).

Este proceso puede incrementar la recuperación de comprobantes fiscales hasta en un 40 %, reducir gastos no deducibles hasta en un 20 % y generar ahorros de hasta 150 horas administrativas al mes.