

En un entorno dominado por el entusiasmo en torno a la inteligencia artificial (IA) y la fuerte volatilidad en la renta variable, Vanguard considera que el mercado de deuda se ha convertido en una alternativa subestimada para los inversionistas y ha detectado tres sectores que serán clave en el futuro.
La firma señaló que, tras varios años en los que las tasas reales fueron negativas y la renta fija perdió atractivo, el actual nivel de tasas —por encima de la inflación— ha cambiado el panorama estructural para los portafolios.
“Hoy la deuda no es solo un diversificador en una cartera multiactivo, sino también un activo de crecimiento”, dijo a El Cronista Ignacio Saralegui, líder de Vanguard Portfolio Solutions Latam, al destacar que los rendimientos de instrumentos de renta fija resultan comparables frente a bolsas con valuaciones elevadas.
La advertencia de Vanguard
Mientras los mercados accionarios han estado impulsados por el gasto masivo en inteligencia artificial —con inversiones que ascienden a billones de dólares por parte de grandes tecnológicas estadounidenses—, Vanguard advierte que la concentración en pocos nombres y las altas valuaciones podrían moderar los retornos esperados hacia adelante.
De acuerdo con la gestora, aunque los múltiplos del S&P 500 se ubican por encima de su promedio histórico, aún no alcanzan los niveles observados durante la burbuja “puntocom”.
El directivo dijo que la deuda —a la que comparó con “la tortuga” frente a la velocidad de la renta variable— ofreció el año pasado rendimientos de entre 7% y 8%, con una volatilidad hasta tres veces menor que la de los mercados accionarios.
“Están surgiendo oportunidades de inversión más atractivas en otros lugares, incluso para los inversores más optimistas sobre las perspectivas de la IA. Nuestra convicción en este punto de vista es cada vez mayor y se basa en los rendimientos de las inversiones en ciclos tecnológicos anteriores”, dijo Vanguard en un reporte.
Si bien considera que no existe una burbuja especulativa relacionada con la IA, el estratega alerta que el principal riesgo para Estados Unidos es que la inversión en inteligencia artificial no se traduzca en un impulso transformador de productividad y utilidades corporativas. En ese escenario, una corrección en las grandes tecnologías podría impactar de forma más amplia a los mercados.
Más retornos que la IA
Los cambios estructurales han mostrado nuevas ventanas de oportunidad como el espacio para invertir en tres sectores que la administradora de fondos considera que cobrarán relevancia: salud, financiero y educación.
Para Vanguard, los ganadores serán los sectores que saben utilizar y adoptar la tecnología y que logren crear eficiencias.
“Estos tres sectores lo que tienen en común es que tienen costos altos de implementación”, dijo Saralegui. “Los médicos, las enfermeras, los bancos también, tienen necesidad de ser más eficientes, dar un servicio más rápido y más personalizado y eso al final del día, esta tecnología si se convierte en transformadora podría ayudar”, explico.
Incluso proyecta que podrían generar mayores retornos a los observados en las tecnológicas. Sin embargo, el especialista insiste en la diversificación.
Diversificación
Para México, la firma identifica como foco de atención la eventual renegociación del T-MEC, aunque estima que la integración regional y el proceso de relocalización productiva seguirán respaldando el intercambio comercial.
Más allá de los riesgos coyunturales, Vanguard subraya que la disciplina y la diversificación siguen siendo los pilares de una estrategia de inversión sólida, especialmente en momentos de alta incertidumbre.
“La capacidad de reducir riesgo sin sacrificar rendimiento esperado es algo que hoy la renta fija permite, y eso es distinto a lo que vimos en los últimos 15 años”, señaló Saralegi.













