Un reciente ejercicio financiero pone de manifiesto la asombrosa disparidad económica global al comparar el ingreso base en México con el patrimonio de uno de los hombres más ricos del mundo: Elon Musk.
Basado en cifras de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI) y estimaciones de capital empresarial, el cálculo revela que a un trabajador promedio le tomaría decenas de millones de años alcanzar una cifra similar a la del magnate, incluso trabajando sin realizar un solo gasto personal.
Cuánto tiene que trabajar un mexicano para alcanzar la fortuna de Elon Musk
Para el año 2026, el salario mínimo general en México ha sido establecido en 315.04 pesos diarios; bajo este esquema, un empleado percibiría aproximadamente 114,989.6 pesos anuales, en la conversión a dólares el ingreso anual de un trabajador mexicano se sitúa en torno a los 6,764 dólares,
Mientras que la fortuna de Elon Musk, estimada en 852,000 millones de dólares, según Forbes. Por lo tanto, al dividir la inmensa riqueza entre el ingreso anual del salario mínimo mexicano (6,764 dólares), el resultado es contundente: se requerirían aproximadamente 125,957,000 años de labor ininterrumpida para igualar el patrimonio del dueño de Tesla y SpaceX. Esta cifra supera incluso los registros de eras geológicas completas.
Incluso en escenarios donde la valoración del patrimonio sea más conservadora —por ejemplo, unos 400 mil millones de dólares—, el tiempo de acumulación superaría los 59 millones de años. La cifra de “70 millones de años”, que suele citarse como referencia intermedia en diversos análisis, surge de ajustes en el tipo de cambio y fluctuaciones en la valuación bursátil, pero en todos los casos la conclusión es la misma: la brecha es prácticamente infinita desde una perspectiva humana.
Cuál es el origen de la fortuna de Elon Musk
La mayor parte de la riqueza de Musk no reside en depósitos de efectivo, sino en su participación mayoritaria en empresas que cotizan en los mercados financieros. Esto implica que su patrimonio fluctúa diariamente según el comportamiento de la bolsa de valores.
Esta dinámica evidencia la enorme concentración de riqueza a nivel global, donde el valor de las acciones de una sola persona puede equivaler a la producción laboral de millones de individuos durante eones.