El Nacional Monte de Piedad solicitó formalmente a autoridades laborales iniciar un proceso de arbitraje para resolver la huelga que mantiene suspendidas sus operaciones desde hace casi seis meses, ante el estancamiento de las negociaciones con el sindicato.
La institución pidió la intervención de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral para que emitan una resolución obligatoria que permita dar una salida “pronta y justa” al conflicto.
En conferencia con medios de comunicación, Aldo Achar, director ejecutivo de Capital Humano, dijo que el giro ocurre luego de que la dirigencia sindical rechazara múltiples propuestas sin presentar alternativas. En casi seis meses, aseguró, no se han acreditado las supuestas violaciones al contrato colectivo que dieron origen a la huelga.
El directivo explicó que el eje del conflicto se concentra en el mecanismo de asignación de vacantes —las llamadas “boletinaciones”— que la administración busca implementar bajo criterios “automatizados, transparentes y basados en mérito”. La institución sostiene que el desacuerdo responde a la intención sindical de mantener control sobre ascensos y plazas.
El pasado 20 de febrero de 2026, un juez federal declaró inexistente la huelga al considerar que el sindicato no cumplió con sus propios estatutos; sin embargo, la representación sindical interpuso un recurso de revisión que podría prolongar el litigio entre tres y seis meses.
Para la institución, ese escenario mantiene la incertidumbre sin resolver el fondo del conflicto, por lo que optó por impulsar el arbitraje.
La última propuesta del Monte de Piedad
Como parte de su última propuesta —presentada el 23 de marzo—, el Monte de Piedad ofreció reponer el proceso de asignación de 148 plazas, reorganizar plantillas sin recortes en un periodo de 20 meses, otorgar un bono equivalente a 52% del salario tabular y aplicar un aumento salarial de 5.3% para 2025.
De acuerdo con cifras de Achar, el impacto de la huelga ha afectado a 1,800 empleados sindicalizados, además se generó el cierre de 300 sucursales en tanto que los costos y gastos siguen creciendo.
El directivo del Nacional Monte de Piedad advirtió que sin una solución pronta, el deterioro continuará, por lo que urgió a una intervención que permita reanudar operaciones.