Durante 2025, los activos digitales vinculados al dólar, como USDC y USDT, concentraron 36% de las compras en México y 40% en América Latina, superando por primera vez a Bitcoin, de acuerdo con el reporte Panorama Cripto en América Latina 2025 de Bitso.
El análisis evidenció un cambio estructural en el uso de criptoactivos en la región, al pasar de instrumentos especulativos a herramientas de infraestructura financiera para ahorro, pagos y transferencias internacionales.
A pesar del avance de las stablecoins en las compras, Bitcoin se mantuvo como el activo predominante en los portafolios, con una participación de 52% en 2025, apenas por debajo del 53% registrado en 2024, lo que reflejó su papel como reserva de valor de largo plazo.
México equilibra inversión y utilidad
En el caso mexicano, el mercado mostró un perfil equilibrado entre inversión y uso práctico de criptomonedas. Los activos vinculados al dólar lideraron con 36% de las adquisiciones, mientras Bitcoin concentró 19%, lo que evidenció una estrategia dual entre estabilidad financiera y acumulación de valor.
El intercambio entre Bitcoin y pesos mexicanos (BTC/MXN) se mantuvo como uno de los mercados más activos dentro de la plataforma, reforzando el papel del activo como reserva de valor en el país.
No obstante, el reporte identificó un rezago en inclusión de género, ya que México registró la participación femenina más baja de la región, con apenas 19% de usuarias en trading, lo que abre oportunidades para impulsar la educación financiera.
Asimismo, la adopción en el país estuvo fuertemente influenciada por su integración a corredores de pagos y remesas internacionales, lo que posicionó a las criptomonedas como una herramienta clave para operaciones transfronterizas.
Felipe Vallejo, director general de Bitso México, señaló que en la región se observa una “adopción funcional de cripto”, donde los usuarios las emplean para acceder a dólares, proteger su poder adquisitivo y conectarse con sistemas financieros globales.
Dolarización digital impulsa a la región
A nivel regional, los activos más comprados en 2025 fueron USDC (24%), Bitcoin (18%) y USDT (16%), lo que reflejó una preferencia por instrumentos asociados al dólar.
El reporte, basado en el comportamiento de cerca de 10 millones de usuarios en Argentina, Brasil, Colombia y México, destacó la consolidación de una tendencia de “dolarización digital”, en la que los activos basados en blockchain ofrecen alternativas más rápidas y accesibles frente a los canales bancarios tradicionales.
En paralelo, estimaciones de Chainalysis indicaron que la adopción de criptomonedas en América Latina creció 63% interanual en 2025, impulsada por factores como la inflación, la volatilidad cambiaria, el acceso limitado a monedas fuertes, el peso de las remesas y la expansión de la infraestructura fintech.
El informe también reveló que los usuarios de entre 18 y 24 años incrementaron su participación a 29% del total, mientras que un grupo reducido de traders avanzados, de entre 8% y 10%, concentró una proporción relevante del volumen operado.
En este contexto, Bitso concluyó que los criptoactivos en América Latina cumplen una doble función: facilitar el acceso al dólar y operar como activos estratégicos de largo plazo, en un entorno donde su uso responde cada vez más a necesidades financieras reales que a fines especulativos.