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El peso mexicano comenzó a incorporar las crecientes dudas de los inversionistas en torno al TMEC, al tiempo que el mercado empieza a descontar el atractivo del carry trade que sostuvo la fortaleza de la moneda en los últimos meses y la llevó a operar en niveles no vistos desde junio de 2024.
La semana pasada, las posiciones netas especulativas del peso en el mercado de futuros de Chicago se ubicaron en 103,558 contratos netos largos no comerciales, a favor de su apreciación, desde los 109,301 contratos de la semana previa. La variación implicó una reducción semanal de 5,743 contratos, de acuerdo con datos de Bloomberg.
“Los inversionistas están empezando a tener una visión un tanto más bajista”, señaló Gerardo Ferreira, FX Risk Manager en Amius, en diálogo con El Cronista.
Para el analista, el descenso —que alcanza los 7,946 contratos respecto a la semana previa— responde principalmente a una toma de utilidades, aunque también refleja que el mercado comienza a descontar un menor atractivo del carry trade.
“Se observa una reducción en la fuerza alcista mostrada en las últimas semanas, cuando las posiciones se mantuvieron por arriba de los 100,000 contratos. Esto podría sugerir que los especuladores comienzan a mostrar menos confianza y mayor cautela”, opinó Rodrigo Águila, Senior Market Analyst en Multi Trading Market.
Aun así, el dato mostró que, por cuarta semana consecutiva, los especuladores del peso mexicano en Chicago mantuvieron las apuestas por encima de los 100,000 contratos netos largos, niveles que no se observaban desde junio de 2024.
El carry trade del peso en el foco
Las expectativas sobre la política monetaria del Banco de México y de la Reserva Federal de Estados Unidos continúan siendo un factor clave para la dinámica cambiaria.
En el caso del banco central local, el mercado anticipa un recorte de entre 25 y 50 puntos base, mientras que para la Fed las expectativas de un ajuste agresivo lucen más acotadas.
“Con la inflación algo más controlada en Estados Unidos, veo menos probable un recorte abrupto de tasas, por lo que el carry trade podría perder atractivo”, señalaron analistas del mercado.
El TMEC comienza a reflejarse
Desde la segunda mitad de 2025, analistas habían advertido que el proceso de revisión del TMEC comenzaría a generar “ruido” en los activos mexicanos. Sin embargo, las posiciones especulativas en el CME sugieren que el mercado estaría adelantando ese escenario.
“También se están empezando a preciar factores geopolíticos, y uno relevante es el TMEC”, explicó Ferreira. “Con las medidas que está tomando Estados Unidos, no se descarta la posibilidad de restricciones o aranceles adicionales”.
Este año, México, Estados Unidos y Canadá deberán evaluar la continuidad del acuerdo comercial. En caso de una resolución negativa, podría implementarse un esquema de revisiones anuales, lo que elevaría la incertidumbre para los mercados.
“Una revisión o renegociación exitosa del acuerdo podría darle continuidad a la fortaleza relativa del peso mexicano”, señalaron analistas de Grupo Financiero Kapital.
Liquidez elevada, mayor sensibilidad
El peso mexicano es la 14ª divisa más líquida del mundo, con una participación de 1.6% del volumen global, según datos del Banco de Pagos Internacionales. Esta característica incrementa su exposición tanto a factores locales como internacionales.
Para Águila, el sesgo alcista “aún sigue latente”, aunque advirtió que será clave monitorear el nivel de los 80,000 contratos netos largos, con incluso la posibilidad de una corrección hacia la zona de 70,000 contratos.
“El próximo dato será clave para confirmar una recuperación o una nueva caída. Eso definirá si los especuladores continúan reduciendo su exposición o retoman posiciones en el peso”, concluyó.