

México requerirá una inversión de u$s 348,000 millones en materia energética en los próximos 10 años, de los cuáles aproximadamente la mitad tendrá que provenir del sector privado, aseguró Rafael Scott, socio líder de la práctica de energía, materiales y sostenibilidad de McKinsey & Company México.

Durante su participación en el foro Mexico Energy & Industry Hub (MEiH), organizado por Petróleo y Energía, el especialista señaló que del total de las inversiones que se necesitan para satisfacer la demanda energética de la próxima década debe venir del sector privado.
Del total de la inversión, el especialista planteó que se requerirán entre u$s 73,000 y u$s 160,000 millones en extracción de petróleo en los próximos 10 años, seguido de una necesidad menor en midstream y downstream.
Otro sector que tiene una alta demanda de inversión pública y privada es el eléctrico, tanto en generación como en transmisión y distribución, a lo que se suma un nuevo tema que es el almacenamiento de energía para disminuir la variabilidad de la renovables.
“También hay un grupo de inversiones, sobre todo en la industria, de cómo aseguramos que los procesos productivos de manufactura en México sean los más eficientes hacia adelante”, aseguró.
Riqueza energética
Pese a la declinación de la producción petrolera del país, el especialista de McKinsey & Company México aseguró que existe una gran riqueza en materia prima del sector energético.
“En México, tenemos una base magnífica de recursos energéticos para satisfacer la demanda energética del país. Somos líderes en reservas energéticas fósiles y somos líderes en reservas energéticas renovables”, aseguró.
Como botón de muestra, mencionó que el país se mantiene entre los 15 países con mayor producción de petróleo, con reservas suficientes para sostener 100 años de consumo.
Mientras tanto, en materia de gas natural, las reservas alcanzan para 160 años y el país está entre los 20 mayores productores.
Al voltear a la energía solar, el país tiene el potencial para generar el doble de sus necesidades actuales, solo con electricidad fotovoltaica, según estudios de la consultora.
En este sentido, Rafael Scott aseguró que el país requiere estar preparado para afrontar los distintos escenarios de volatilidad en materia energética, especialmente en el precio del petróleo, así como el cambio tecnológico.
“Tenemos que adaptarnos al cambio tecnológico y diversificar nuestra matriz para hacer un país residente, soberano y que nos permita facturar todas esas oportunidades que tenemos aquí”, aseguró.















