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En medio de la revisión del T-MEC, los datos económicos bilaterales dejan al descubierto la interdependencia de Estados Unidos y México, pues mientras la economía más grande del mundo basará su crecimiento en la Inteligencia Artificial, el país es el protagonista más grande en el envío de supercomputadoras hacia Estados Unidos, una tendencia que apenas comienza, de acuerdo con estimaciones de Actinver.

Por una parte, desde la administración anterior, Estados Unidos ha basado su crecimiento en el desarrollo de la Inteligencia Artificial. Actinver señala que este cambio ya es visible en áreas como la manufactura y las utilidades corporativas.

(Imagen: archivo)

En el último año, el gasto de capital de empresas como Amazon, Google, Meta, Microsoft y Oracle sumó u$s 566,000 millones, y el consenso anticipa que el monto subirá a casi el doble para el año entrante, pues estiman u$s 1.056 billones hacia finales de 2027.

En el mismo sentido, el índice S&P 500 acumula un avance de 11.5% y se ubica cerca de su máximo histórico, al tiempo que las utilidades han aumentado 28.6% anual en el segundo trimestre, muy por arriba del promedio histórico de 12.5%.

Con base en estos factores, la casa de bolsa prevé que la economía estadounidense crecerá 2.3% este año y en 2027 la expansión del Producto Interno Bruto (PIB) de ese país será de 2%, basada en su mayoría en el crecimiento de la inteligencia artificial.

México, el invitado inesperado

México juega un papel fundamental en el desarrollo de este mercado. Jensen Huang, el CEO global de Nvidia, la fabricante de equipo y software más importante del mundo para la IA, aseguró que México está “en el corazón” de la nueva revolución industrial, en un breve encuentro que sostuvo con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, durante el G20, que se realizó el mes pasado.

Actinver detalla que México ya está arriba del boom de la inteligencia artificial, a través de las exportaciones de Unidades de Procesamiento de Datos (UPD). Estos productos ya rebasaron a la industria automotriz en valor de exportaciones, al sumar u$s 16,900 millones en los últimos 12 meses.

“Esto ha sido posible gracias al arancel efectivo preferencial de Estados Unidos a productos mexicanos (3.6% frente a 20.9% para China), ya que 85% de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos ingresan libres de arancel bajo el T-MEC”, señala un reporte de la casa de bolsa.

Además, de acuerdo con datos del S&P 500, 11 de las 20 empresas más grandes por valor de capitalización pertenecen al sector de la tecnología. La más valiosa es justamente Nvidia, y esta empresa tiene su fábrica más grande del planeta en Jalisco.

En este top 20 también están compañías como Intel u Oracle, que también cuentan con centros de investigación, desarrollo y servicios en México.

Prevén segunda ola

El crecimiento de la Inteligencia Artificial todavía está lejos de su pico, pues se especula en el mercado que muy pronto se anunciará la salida a bolsa de grandes compañías que se dedican al desarrollo de esta tecnología.

Anthropic, la desarrolladora de Claude, ya cuenta con el mejor desempeño en el índice de frontera de Artificial Analysis (63.1 puntos a agosto de 2026, por encima de OpenAI, la creadora de Chat GPT, con 60.9), y el mercado descuenta una probabilidad de 87% de que anuncie su Oferta Pública Inicial en cuestión de semanas, sin pasar de octubre de este año.

El escenario para Open AI apunta más hacia el mediano plazo, pero no pasaría de mayo, aunque, de acuerdo con datos de Actinver, existe 28% de probabilidad de que se postergue más allá de junio de ese año.

El valor de las empresas sería más grande que el de monstruos bursátiles como el banco JPMorgan y Walmart, según las estimaciones recabadas por Actinver.

Sin embargo, el camino en la bolsa de estas empresas no será sencillo, pues las Ofertas Públicas Iniciales de gran tamaño se han comportado 8.2% por debajo de su precio de apertura en los primeros 12 meses.

“Esto refuerza nuestra visión de que, aunque la llegada de estas compañías ampliaría el universo de inversión directa en Inteligencia Artificial, el mercado será exigente con estos nuevos participantes, condicionando su desempeño a que demuestren monetización, eficiencia y una trayectoria clara hacia la rentabilidad”, advierte Actinver.