

Las empresas nacionales ya no podrán apostar por un modelo de trabajo que se base en largas jornadas laborales para obtener mejores resultados, a partir de la reducción de la jornada laboral semanal.
La reforma aprobada por el Congreso de la Unión establece una reducción gradual de horas máximas de trabajo para dejar la jornada en un máximo de 40 horas semanales en 2030.
La consultora KPMG señala que, al considerar los estándares actuales de productividad, es previsible que haya una “inflación” de horas extra, lo cual puede afectar los márgenes de operación y aumentar el riesgo regulatorio.
De acuerdo con el estudio Perspectivas de Alta Dirección en Mexico 2026. Innovación y resiliencia ante la disrupción constante, elaborado por KPMG, señala que 51% las y los líderes empresariales consideran prioritario garantizar el control de costos y gastos como parte de su estrategia.
En este sentido, el cambio en las reglas de la jornada laboral debe analizarse cuidadosamente, pues la modificación obliga a las empresas a obtener los mismos resultados o mejorarlos con 17% menos horas semanales.
Además, las horas extra deben mantenerse como una excepción para evitar que los pagos de horas extra aumenten los costos.
“El tiempo extra, entendido como mecanismo habitual de permanencia, deja de ser una solución viable, ya que incrementa los costos como la exposición regulatoria. Por ello, cada actividad económica (comercial, de producción o de servicios) deberá centrarse en el costo por hora efectiva”, detalló el estudio.
El cambio implica aumentar la productividad por hora, automatizar las tareas repetitivas, así como estandarizar procesos y eliminar los momentos de inactividad.
Otras soluciones serán la profesionalización de la planeación y la gestión conforme a resultados, sin comprometer las horas extra.
¿Cómo mejorar la productividad?
KPMG señala que es necesario que las empresas abandonen la premisa de que “más horas equivale a mejores resultados”, por lo que los principales esfuerzos se deben centrar en rediseñar flujos de trabajo, invertir en tecnología y migrar hacia indicadores basados en productividad y valor generado por hora efectiva; de lo contrario, los costos aumentarán.
El estudio de Perspectivas de Alta Dirección en México 2026, también señala que otras estrategias prioritarias para las empresas en este año son la optimización de procesos, utilizando la Inteligencia Artificial, con 36% de las menciones, a lo que se suma la digitalización, con un número similar.
“La reforma laboral acelera la necesidad de evaluar inversiones tecnológicas, elevar los estándares de bienestar y competitividad, y modernizar la gestión mediante la profesionalización de turnos y el fortalecimiento de capacidades digitales para incrementar la productividad por hora”, señaló el análisis de la consultora.















